Chemocare.com

Cuidado durante la quimioterapia y más allá
presentado por Chemocare.com

Zometa


Nombre genérico: Ácido zoledrónico
Nombre comercial:  Zometa®

Tipo de fármaco:

Zometa es un derivado del bisfosfonato. (Para obtener más detalles, vea más abajo la sección "Cómo actúa Zometa").

Para qué se utiliza Zometa:

  • Zometa se utiliza como un medicamento de apoyo para tratar síntomas de cáncer, como la hipercalcemia (niveles elevados de calcio en sangre) o para reducir las complicaciones (como fracturas o dolor) producidas por la metástasis ósea (propagación del cáncer hasta los huesos).

Nota: si se ha aprobado un fármaco para un uso, los médicos pueden decidir utilizar este mismo fármaco para tratar otros problemas, si creen que podría ser útil.

Cómo se administra IZometa:

  • En forma de infusión en la vena (intravenosa, IV).
  • Zometa no tiene presentación en pastillas.
  • La cantidad de Zometa que recibirá depende de muchos factores, incluso su estado general de su salud y sus otros problemas de salud, y el tipo de cáncer o enfermedad que padece. Su médico determinará la dosis exacta para usted y el calendario de administración del fármaco.

Efectos secundarios de Zometa:

Aspectos importantes que debe recordar acerca de los efectos secundarios de Zometa:

  • La mayoría de las personas no experimenta todos los efectos secundarios mencionados.
  • Los efectos secundarios suelen ser predecibles en cuanto a su aparición y duración.
  • Casi siempre son reversibles y desaparecerán cuando finalice el tratamiento.
  • Existen muchas opciones para ayudar a minimizar o prevenir los efectos secundarios.
  • No existe ninguna relación entre la manifestación o la gravedad de los efectos secundarios y la eficacia del medicamento.

Los siguientes efectos secundarios son comunes (es decir, tienen una incidencia mayor del 30%) en los pacientes que reciben Zometa:

  • Fiebre generalmente leve y de corta duración
  • Síntomas seudrogipales ; la fiebre leve a veces está acompañada de malestar, escalofríos, fatiga y eritema. Generalmente occurre sólo en el primer tratamiento con Zometa.

Los siguientes efectos secundarios son menos frecuentes en los pacientes que reciben Zometa (incidencia <10%):

Nota: Se puede utilizar Zometa para tratar una enfermedad llamada hipercalcemia (concentración elevada de calcio en sangre); los síntomas de la hipercalcemia pueden incluir micción frecuente, poco apetito, náuseas, vómitos, estreñimiento, debilidad, fatiga, espasmos musculares, confusión, estupor y coma. La aparición de estos síntomas mientras una persona que recibe el tratamiento con Zometa podría no tener efectos secundarios relacionados con el fármaco pero sí con la hipercalcemia.

Se han observado pocos casos de osteoporosis de mandíbula en pacientes con cáncer que reciben regímenes de tratamiento con bisfosfonatos. Muchos de los casos que se informaron estuvieron relacionados con los procedimientos dentales, como la extracción de una muela. Muchos de los casos informados tenían signos de infecciones localizadas, incluyendo la infección del hueso. Se debe considerar la realización de un examen dental con odontología preventiva adecuada antes del tratamiento con bisfosfonatos, especialmente en los pacientes con factores de riesgo adicionales (por ejemplo, cáncer, quimioterapia, corticosteroides, higiene bucal inadecuada). Se deben evitar los procedimientos dentales invasivos durante el tratamiento.

No se han incluido todos los efectos secundarios; algunos efectos secundarios que son infrecuentes (cuya incidencia es menor de 1% de los pacientes) no figuran aquí. Sin embargo, no deje de informar a su proveedor de atención médica si experimenta algún síntoma inusual.

Cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica:

Busque ayuda de urgencia de inmediato e informe a su proveedor de atención médica si experimenta los siguientes síntomas:

  • Disnea, sibilancias, dificultad para respirar, obstrucción de la garganta, hinchazón en la cara, ronchas (posible reacción alérgica).

Comuníquese con su proveedor de atención médica inmediatamente, durante el día o la noche, si experimenta cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Espasmos musculares inusuales (síntoma de hipercalcemia)
  • Confusión (síntoma de hipercalcemia)
  • Si tiene fiebre de 100.5 ºF (38 ºC) o más, o escalofríos, dolor de garganta (posibles signos de infección)
  • Dificultad para respirar (disnea), dolor o malestar en el pecho

Los síntomas que se indican a continuación requieren atención médica, pero no son situaciones de emergencia. Comuníquese con su proveedor de atención médica en un plazo de 24 horas si observa alguno de los siguientes síntomas:

  • Vómitos (más de 4 ó 5 veces en un período de 24 horas)
  • Náuseas que afectan la alimentación y no se alivian con los medicamentos recetados por su médico.
  • Estreñimiento que no se alivia con el uso de laxantes
  • Pérdida del apetito
  • Fatiga y cansancio extremo (imposibilidad de realizar las actividades de cuidado personal)
  • Sensación de confusión
  • Si no puede comer o beber durante 24 horas o muestra signos de deshidratación: cansancio, sed, sequedad bucal, orina oscura y en menor cantidad o mareos.

Precauciones que deben tenerse cuando se sigue un tratamiento con Zometa:

  • Antes de comenzar el tratamiento con Zometa, asegúrese de informar a su médico acerca de los demás medicamentos que toma (incluso los medicamentos de venta sin receta médica, las vitaminas, los remedios a base de hierbas, etc.).
  • Es importante conversar con su profesional de atención médica acerca de todos los medicamentos que toma ya que algunos pueden afectar los riñones y, combinados con Zometa, pueden causar el deterioro de sus funciones renales. Ejemplos de estos tipos de medicamentos son las aspirinas, los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por su sigla en inglés) como ibuprofeno o naproxeno, los diuréticos (pastillas para orinar), los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) como enalapril, ramipril o fosinopril.
  • No se aconseja la administración de Zometa si anteriormente tuvo una reacción alégica a este fármaco o a otros medicamentos similares (bisfosfonatos). También informe a su profesional de atención médica si tiene antecedentes de asma o alergia a las aspirinas.
  • Se han observado pocos casos de osteoporosis de mandíbula en pacientes con cáncer que reciben regímenes de tratamiento con bisfosfonatos. Muchos de los casos que se informaron fueron relacionados con los procedimientos dentales, como la extracción de una muela. Varios tenían signos de infecciones localizadas, incluyendo la infección del hueso. Se debe considerar la realización de un examen dental con odontología preventiva adecuada antes del tratamiento con bisfosfonatos, especialmente en los pacientes con factores de riesgo adicionales (por ejemplo, cáncer, quimioterapia, corticosteroides, higiene bucal inadecuada). Se deben evitar los procedimientos dentales invasivos durante el tratamiento.

  • Si está embarazada o cree que puede estarlo, comuníquelo a su profesional de atención médica antes de comenzar el tratamiento. Zometa es un fármaco clasificado en la categoría D (puede significar un riesgo para el feto). Las mujeres embarazadas o que quedan embarazadas durante el tratamiento deben ser informadas acerca del posible riesgo para el feto.

  • Tanto para hombres como para mujeres: Evite la concepción mientras esté en tratamiento con Zometa. Se recomiendan los métodos anticonceptivos de barrera, como los condones. Consulte a su médico cuándo podrá concebir sin riesgos para el bebé después del tratamiento.
  • No amamante mientras esté en tratamiento con Zometa.

Consejos prácticos sobre el cuidado personal para pacientes que reciben tratamiento con Zometa:

  • Es importante que esté bien hidratado durante el tratamiento para proteger sus riñones. Beba diariamente de 2 a 3 cuartos de galón (8 a 12 vasos) de líquido, a menos que se le indique lo contrario.
  • El acetaminofén puede ayudar a aliviar las molestias causadas por la fiebre, las cefaleas y/o los dolores generalizados. Sin embargo, asegúrese de consultar a su médico antes de tomarlo.
  • Zometa provoca náuseas. Si experimenta náuseas, tome medicamentos antieméticos de acuerdo con las instrucciones de su médico y coma con frecuencia porciones pequeñas de alimentos. También puede sentir alivio chupando pastillas para la irritación de la garganta y masticando chicle o goma de mascar.
  • Puede experimentar somnolencia o mareos; evite conducir o realizar tareas que requieran estar alerta hasta que conozca cuál es su respuesta al fármaco.
  • Descanse mucho.
  • Mantenga una buena nutrición.
  • Si experimenta síntomas o efectos secundarios, asegúrese de hablar de ellos con los miembros de su equipo de atención médica. Ellos pueden recetarle medicamentos y/u ofrecerle otros consejos que sean eficaces para controlar este tipo de problemas.

Control y pruebas durante el tratamiento con Zometa:

Su profesional de atención médica lo examinará regularmente durante el tratamiento con Zometa, para vigilar los efectos secundarios y comprobar su respuesta al tratamiento. Su médico le ordenará periódicamente recuentos sanguíneos completos (CBC, por su sigla en inglés), análisis de la función renal (especialmente de creatinina y examen de nitrógeno ureico en la sangre [BUN]) y de los niveles de calcio en sangre.

Cómo actúa Zometa:

Las células cancerosas pueden extenderse hasta el hueso y secretar sustancias que hacen que las células del hueso, llamadas osteoclastos, disuelvan o "desgasten " una porción de éste. Estos tumores o lesiones debilitan al hueso y pueden producir complicaciones. Algunas de las complicaciones de esta descomposición ósea son dolor óseo, fracturas y, con menor frecuencia, hipercalcemia (aumento de los niveles de calcio en la sangre).

Zometa es un bisfosfonato. Los medicamentos con bisfosfonato se utilizan para disminuir los efectos de los osteoclastos en el hueso. Al hacerlo, pueden ser útiles para disminuir o prevenir las complicaciones (dolor óseo, fracturas o altos niveles de calcio) de la descomposición ósea.

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.