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Cuidado durante la quimioterapia y más allá
presentado por Chemocare.com

Fibrosis pulmonar


¿Qué es la fibrosis pulmonar?

  • La fibrosis pulmonar es el daño que resulta al cicatrizar el pulmón después de una inflamación, usualmente no causada por una infección. La fibrosis pulmonar puede aparecer muchos años después de haber completado la quimioterapia o terapia de radiación. Es posible que antes se le haya diagnosticado neumonitis, después de haber completado la terapia.
  • Para respirar, sus pulmones deben ser elásticos, como un globo que puede llenarse con aire. En la fibrosis pulmonar, los pulmones cicatrizados son duros y no elásticos. Esto puede causar problemas, como falta de aire, tos y enfermedad cardiaca y pulmonar, como la hipertensión pulmonar.
  • La hipertensión pulmonar es una presión excesiva en el pulmón que puede tener serios efectos secundarios. Si la hipertensión pulmonar aparece de forma repentina, puede presentar paro respiratorio (dejar de respirar).
  • También, puede aumentar la presión del ventrículo derecho del corazón, que al través del tiempo se agranda y puede evolucionar a una forma de insuficiencia cardiaca, llamada insuficiencia cardíaca del lado derecho.

La fibrosis pulmonar se puede producir por:

  • Ciertos medicamentos quimioterapéuticos. Entre ellos, la bleomicina, mitomicina, BCNU y busulfán.
  • Lesión pulmonar: por trauma o por terapia de radiación (por lo general asociada con cáncer del pecho, del pulmón o enfermedad de Hodgkin)
  • Químicos y exposición ocupacional: la inhalación prolongada de químicos e irritantes ambientales durante el ejercicio de su profesión
  • Enfermedad autoinmune como el lupus eritematoso sistémico (LES) o la esclerodermia, en las que el sistema inmune ataca los pulmones.
  • La fibrosis puede ser idiopática, esto significa que no se sabe que causó la enfermedad.
  • La falta de aire (disnea) que el paciente experimenta por la fibrosis pulmonar puede ser leve o severa. Puede pasar períodos en que el paciente se siente bien y luego atravesar períodos en los que se siente enfermo.
  • Para diagnosticar este desorden, el médico puede solicitar una radiografía de tórax, pruebas de funcionamiento pulmonar y quizás, una broncoscopía.

¿Cuáles son algunos de los síntomas que hay que tener en cuenta?

  • Es posible que no tenga ningún síntoma al principio. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, puede aumentar la tos y la falta de aire.
  • Puede sentirse demasiado cansado o muy débil (fatigado). Puede resultarle difícil realizar sus actividades normales a medida que la fibrosis pulmonar empeora. Esto puede incluir caminar hasta la puerta o subir escaleras.
  • Con formas severas de fibrosis pulmonar, las paredes de los pulmones se vuelven menos elásticas, dificultando la respiración.
  • Puede resultarle difícil acostarse y tendrá que dormir con 2 o más almohadas. La falta de aire puede provocar que se levante durante la noche.
  • Si tiene fibrosis pulmonar severa y el corazón no trabaja correctamente, las piernas pueden hincharse, especialmente los pies y tobillos; y puede subir de peso fácilmente por la retención de líquidos.

Qué puede hacer:

  • Infórmele al médico y a los miembros del equipo médico que le está atendiendo de cualquier medicamento que esté tomando (incluso medicamentos de libre venta, vitaminas o remedios a base de hierbas).
  • Dígale a su médico si tiene historia de diabetes, enfermedad hepática, renal o cardiaca. Si tiene historia familiar de enfermedades cardíacas, derrames, colesterol alto en sangre o hipertensión arterial, puede estar en riesgo de ciertas afecciones. Notifique al médico si hay antecedentes de alguna de estas enfermedades en su familia.
  • Si fuma, debe dejar de hacerlo. Si no fuma, evite los ambientes con humo. Ser fumador activo o pasivo además puede dañar el tejido pulmonar. Si fuma, hable con el médico acerca de técnicas que pueden ayudarlo a dejar de fumar.
  • Evite el contacto con personas enfermas. Lávese las manos con frecuencia, con agua y jabón, durante al menos 15 segundos por vez. Use pañuelos desechables cuando estornude o tosa.
  • No comparta los utensilios para comer o beber con nadie.
  • Si es mayor de 65 años o tiene un sistema inmune alterado debido a quimioterapia, enfermedad crónica o uso de esteroides, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomienda que reciba una vacuna contra la gripe cada año y una vacuna contra la pulmonía cada 5 años. Consulte a su médico para ver si esto es conveniente para usted.
  • La rehabilitación pulmonar es el pilar de la terapia para las personas que tienen fibrosis pulmonar. Esto incluye ejercicio, circulación del aire y oxigenoterapia.
  • Las personas con problemas pulmonares deben hacer ejercicios respiratorios para movilizar el aire desde el fondo de los pulmones, hacia afuera (oxigenación), para prevenir infecciones y pulmonía. Utilizar un espirómetro de estímulo durante 15 minutos, dos veces al día, puede ayudar a promover la oxigenación.
  • Algunas personas pueden no tener secreciones ni esputo. Pero si tiene, el control de las secreciones a través de la tos o de respiraciones profundas lo ayudarán a respirar con más facilidad. Recuerde que si está deshidratado, las secreciones serán más espesas y más difíciles de eliminar. Asegúrese de tomar de 2 a 3 litros de líquido (sin alcohol, descafeinados) por día para mantenerse bien hidratado. Darse duchas o baños calientes y usar un vaporizador puede ayudar a que las secreciones sean menos espesas.
  • Intente hacer ejercicio, según lo tolere, para promover el intercambio de aire (oxigenación) y para mantener un la mejor condición física posible. Caminar, nadar o una actividad aeróbica moderada también pueden ayudarlo a perder peso y sentirse mejor. Haga ejercicio bajo la supervisión del médico y hable con el para determinar el programa de ejercicio que mejor se adapte a sus necesidades.
  • La oxigenoterapia puede disminuir el esfuerzo que tiene que hacer para respirar. Consulte a su médico.
  • Si tiene insuficiencia cardiaca, que puede haber resultado de la fibrosis pulmonar, es posible que le pidan que reduzca la cantidad de sal que ingiere cada día. Muchas veces, se puede restringir hasta aproximadamente 2 gramos de sodio por día. Una dieta baja en sodio puede hacer más fácil el trabajo del corazón. Debe hablar con el médico sobre cambios en su dieta que le ayuden a controlar los síntomas.
  • Intente evitar "alérgenos ambientales" (como humo) y todo aquello que pueda causarle alergia en el hogar (aerosol para el cabello, hongos, ácaros y mascotas) y que pueden causar un episodio de falta de aire y hacer que los síntomas empeoren.
  • Lleve un diario y anote cualquier síntoma anormal que tenga, como fatiga en exceso o falta de aire. También anote los alimentos que ingirió, el ejercicio o la actividad que estaba realizando cuando aparecieron los síntomas y cómo se sentía antes de que aparecieran. Este diario puede ser valioso para identificar ciertos "gatillos" de los síntomas.
  • Las preguntas que debe hacer pueden incluir:
    • ¿Los síntomas se presentaron gradualmente o de repente? ¿Me sentía preocupado? ¿Estaba realizando alguna actividad o estaba descansando?
    • ¿Ingerí algún alimento diferente? ¿Estuve cerca de mascotas? ¿Viajé últimamente? ¿Qué hice diferente?
  • Con problemas de respiración severos, ayuda dormir con la cabecera de la cama elevada. Puede hacer esto si duerme con 2 ó 3 almohadas. Esto ayudará a que los pulmones se expandan (extensión) y ayudará a drenar las secreciones.
  • Emplee técnicas de relajación para disminuir la ansiedad. Si se siente ansioso, busque un ambiente tranquilo y cierre los ojos. Respire profundamente, de manera lenta y constante, e intente concentrarse en cosas que lo hayan relajado en el pasado.
  • Debe restringir la cantidad de alcohol que bebe o evitarlo totalmente. El alcohol puede interactuar adversamente con muchos medicamentos.
  • Participar en grupos de apoyo puede ser útil para discutir con otros lo que le está pasando. Consulte a su médico para ver si conoce algún grupo de apoyo que pueda beneficiarlo.
  • Si se le prescribe un medicamento para tratar este desorden, no deje de tomarlo a menos que su médico se lo indique. Tome el medicamento exactamente como se le recetó. No comparta sus pastillas con nadie.
  • Si se le pasa una dosis de su medicación, pregunte a su médico qué debe hacer.
  • Si experimenta síntomas o efectos secundarios, especialmente si son severos, trátelos con su médico o algún miembro del equipo médico que le está atendiendo. Ellos pueden recetarle medicamentos y/o sugerir otras alternativas efectivas para el manejo de estos problemas.
  • Asista a todas las citas para los tratamientos.

Medicamentos que el médico puede recetar:

  • Según la función pulmonar y el estado de salud general, el médico puede recomendar ciertos medicamentos para ayudar a que los pulmones trabajen de manera más efectiva y disminuyan los síntomas.
  • Ya que la fibrosis pulmonar es causada por un engrosamiento de los pulmones y esto limita la respiración, algunos de los inhaladores y píldoras útiles para otras enfermedades pulmonares pueden no ser efectivas en este caso. Sin embargo, ante fibrosis pulmonar y bronquitis o alguna otra enfermedad pulmonar, el médico podrá recetar estos medicamentos para disminuir los síntomas.
  • Lo ideal en la fibrosis pulmonar es prevenir la enfermedad en personas en riesgo o identificar los síntomas de daño pulmonar tan pronto como sea posible.
  • No existe tratamiento para la fibrosis pulmonar, pero se puede ayudar al paciente con tratamiento de apoyo, que puede incluir corticosteroides, agentes inmunosupresores, rehabilitación pulmonar y oxigenoterapia.
  • Algunos de los medicamentos que más comúnmente se emplean en pacientes con fibrosis pulmonar y la hipertensión pulmonar relacionada son:
    • Antibióticos: los antibióticos no son útiles para la fibrosis pulmonar si no hay infección. Sin embargo, ante la sospecha de una infección bacterial, el médico podrá recetar antibióticos en píldoras o intravenoso (IV), según la severidad de la enfermedad y su estado general de salud. Los antibióticos más recetados para la bronquitis, neumonía y otros problemas respiratorios son azitromicina (Zithromax®) y levofloxacina (Levaquin®). Si le recetan antibióticos, tome la receta completa. No deje de tomar las píldoras cuando se sienta mejor.
    • Bloqueadores de los canales de calcio: estos medicamentos pueden recetarse para tratar la hipertensión pulmonar, que puede resultar de la fibrosis. Los más comunes son: clorhidrato de verapamilo (Calan®) y diltiazem (Dilacor XR®).
    • Corticosteroides: Los esteroides disminuyen la inflamación que puede estar presente en ciertos trastornos, como toxicidad pulmonar, neumonitis y fibrosis pulmonar. Los pacientes podrán beneficiarse con los esteroides, ya sea inhalados, por píldoras o intravenosos (IV).
    • A las personas con inflamación de las vías aéreas y falta severa de aire se les puede recetar una píldora de esteroides, como prednisona, por un período corto. Esto ayuda a reducir el malestar en el pecho y la falta de aire.
    • Medicamentos para la tos/descongestivos: ayudan, si está tosiendo mucho. La guanafenesina es un ingrediente activo en muchos medicamentos para la tos. Se puede administrar solo, pero por lo general se combina con otros medicamentos, como la codeína. También se puede combinar con pseudoefedrina (Sudafed®) como descongestivo, o algún otro medicamento, según los síntomas. Otro medicamento que se puede usar es el bitartrato de hidrocodona-metilbromuro de hematropina (Hycodan®). Éste es un antitusivo narcótico (medicamento contra la tos) que lo ayudará a aliviar la tos.
    • Diuréticos: se les conoce como "píldoras contra la retención de agua", ya que ayudan a prevenir o tratar la congestión pulmonar al hacerlo orinar más, si la fibrosis pulmonar ha evolucionado a insuficiencia cardiaca. . Algunos ejemplos de estos medicamentos son la furosemida (Lasix®) e hidroclorotiazida. Estos medicamentos se puede tomar solos o en combinación con otros.
    • Agentes inmunosupresores: como ciclofosfamida (Cytoxan®) y azatioprina (Imuran®). Indicados si la causa de la fibrosis pulmonar es desconocida o idiomática. Se utilizan solos o en combinación con esteroides.
    • Narcóticos: los narcóticos, como el sulfato de morfina, pueden ser útiles en algunos casos para aliviar la sensación de falta de aire. La morfina es un opiáceo. Los opiáceos le indican al centro de respiración en el cerebro que no es necesario hacer más esfuerzo para respirar. Esto lo ayudará a sentirse más cómodo. Aunque, si está tomando morfina, asegúrese de hablar con su médico acerca de los efectos secundarios más comunes con estas drogas, como constipación, somnolencia, náuseas y vómitos, y cómo controlar estos efectos secundarios.
    • Oxigenoterapia: si tiene falta de aire cuando se encuentra descansando o cuando realiza un esfuerzo, el médico podrá evaluar si la oxigenoterapia es adecuada para su caso. Cuando los síntomas son muy severos, podrá recibir oxígeno. Por ejemplo, algunas personas requieren oxígeno sólo por la noche y no durante el día. Otros lo reciben cuando realizan actividades, pero no todo el tiempo.
    • Vasodilatadores: son medicamentos que abren o "dilatan" los vasos sanguíneos. Se les pueden prescribir si hay hipertensión pulmonar como resultado de la fibrosis. Pueden incluir dinitrato de isosorbide (Isordil®).
  • • Su médico sabrá aconsejarlo sobre el mejor tratamiento para su caso.
  • No deje ningún medicamento de manera abrupta, ya que podría provocar serios efectos secundarios

Cuándo llamar al médico o al proveedor de atención médica:

  • Fiebre de 38 ºC (100,5 ºF), escalofríos, dolor de garganta (posibles signos de infección si recibe quimioterapia).
  • Si tose sangre.
  • Falta de aire, dolor de pecho o malestar; la inflamación de sus labios o garganta debe ser evaluada de inmediato.
  • Si siente que el corazón late muy rápido (palpitaciones)
  • Cualquier sarpullido nuevo en la piel
  • Ante cualquier inflamación no usual en sus pies o piernas
  • Aumento de peso de más de 1,5 kg a 2,5 kg en una semana.

Nota: Le recomendamos que hable con médico acerca de su condición y su tratamiento. La información que se presenta aquí es sólo con fines prácticos y educativos, y no reemplaza la opinión de su médico.