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Cuidado durante la quimioterapia y más allá
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Desequilibrio electrolítico


¿Qué son los electrolitos?

El torrente sanguíneo contiene muchos químicos que regulan funciones importantes del cuerpo. Esos químicos se denominan electrolitos. Cuando se disuelven en agua, se separan en iones con carga positiva y en iones con carga negativa. Las reacciones nerviosas del cuerpo y la función muscular dependen del intercambio correcto de estos electrolitos dentro y fuera de las células.

Algunos ejemplos de electrolitos son: calcio, magnesio, potasio y sodio. El desequilibrio electrolítico puede causar distintos síntomas.

Valores normales en adultos
Calcio: 4,5-5,5 mEq/L
Cloruro: 97-107 mEq/L
Potasio: 3,5-5,3 mEq/L
Magnesio: 1,5-2,5 mEq/L
Sodio: 136-145 mEq/L

* Nota: Los valores normales pueden variar según el laboratorio.

Cómo interpretar los resultados de los análisis de sangre. Desequilibrio electrolítico:

¿Qué es el desequilibrio electrolítico?

Existen muchas causas de un desequilibrio electrolítico, entre ellas:

  • Pérdida de fluidos corporales por períodos prolongados con vómitos, diarrea, sudoración o fiebre alta
  • Dieta inadecuada y falta de vitaminas de los alimentos
  • Malabsorción: el cuerpo no puede absorber estos electrolitos debido a distintos trastornos estomacales, medicamentos, o por la forma en que se ingieren los alimentos
  • Trastornos hormonales o endocrinológicos
  • Enfermedad renal
  • Una complicación de la quimioterapia es el síndrome de lisis tumoral. Esto ocurre cuando el cuerpo destruye las células tumorales rápidamente después de la quimioterapia y baja el nivel de calcio en sangre, aumenta el nivel de potasio en sangre y se producen otras anormalidades electrolíticas.

Ciertos medicamentos pueden causar un desequilibrio electrolítico, como por ejemplo:

  • Medicamentos para quimioterapia (cisplatino)
  • Diuréticos (furosemida[Lasix] o bumetanida[Bumex])
  • Antibióticos (amfotericina B)
  • Corticosteroides (hidrocortisona)

¿Cuáles son algunos de los síntomas de desequilibrio electrolítico que hay que tener en cuenta?

  • Como se describió anteriormente, un desequilibrio electrolítico puede crear muchos síntomas. Estos síntomas se basan en el nivel de electrolito afectado.
  • Si los resultados del análisis de sangre indican niveles alterados de potasio, magnesio, sodio o calcio, puede experimentar espasmos musculares, debilidad, espasmos o convulsiones.
  • Los niveles bajos en los resultados de los análisis de sangre pueden provocar: latidos irregulares, confusión, cambios en la presión sanguínea, trastornos del sistema nervioso o a largo plazo, en los huesos.
  • Los niveles altos en los resultados de los análisis de sangre pueden provocar: debilidad o espasmos musculares, entumecimiento, fatiga, latidos irregulares y cambios en la presión arterial.

¿Cómo se diagnostica el desequilibrio electrolítico?

Por lo general, un desequilibrio electrolítico se diagnostica según la información que se obtiene mediante:

  • La historia de los síntomas.
  • Un examen físico del médico.
  • Resultados de análisis de orina y sangre.
  • Si hay otras anormalidades basadas en estos estudios, el médico puede sugerir exámenes más exhaustivos, como un electrocardiograma. (Los niveles muy altos o bajos de potasio, magnesio y/o sodio pueden afectar el ritmo cardíaco).
  • Si el desequilibrio electrolítico se produce por problemas renales, el médico puede solicitar una ecografía o una radiografía de los riñones.

Tratamiento del desequilibrio electrolítico:

  • Identificar y tratar el problema subyacente que causa el desequilibrio electrolítico.
  • Fluidos intravenosos, reemplazo de electrolitos.
  • Un desequilibrio electrolítico menor se puede corregir con cambios en la dieta. Por ejemplo, realizar una dieta rica en potasio si tiene niveles bajos de potasio, o restringir la ingesta de agua si el nivel de sodio en la sangre es bajo.

Ver la lista de Anormalidades en el análisis de sangre

Nota: Le recomendamos que hable con su médico acerca de su condición y su tratamiento. La información que se presenta aquí es sólo con fines prácticos y educativos, y no reemplaza la opinión de su médico.