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Cuidado durante la quimioterapia y más allá
presentado por Chemocare.com

Problemas de la audición, mareos y ototoxicidad



MAREOS Y VÉRTIGO

¿Qué son los mareos? 
Mareo es un término que se utiliza para describir cuando una persona se siente "atontada" o tiene una sensación de "desmayo". Vértigo es un término que se usa para describir la sensación de que la habitación en la que uno se encuentra gira alrededor.

  • Cuando las personas experimentan mareos, esto puede ser un signo de que el mecanismo de equilibrio en el oído interno no funciona correctamente.  
  • A veces, los mareos y la pérdida de la audición se deben a la quimioterapia. Muchos medicamentos, tratamientos y enfermedades pueden provocar mareos. También pueden ser resultado de una lesión en el oído.
  • Algunas causas de mareos pueden incluir: 
    • Puede sentir mareos si se encuentra deshidratado y cambia de posición. Estos mareos se producen porque tiene la presión arterial baja. Su proveedor de atención médica puede medir sus constantes vitales (incluyendo su presión arterial y ritmo cardíaco) mientras usted se encuentra acostado, sentado y de pie, para determinar la causa de los mareos.
    • El estrés, el cansancio, la fiebre, la fatiga, la anemia, los problemas cardíacos o un accidente cerebrovascular (derrame cerebral) pueden ocasionar mareos. 
    • Puede sentirse mareado si está deprimido o si respira rápidamente y con mucha fuerza (hiperventilación). 
    • Inflamación del oído interno, causada por una infección.
    • Infecciones en el cerebro y el sistema nervioso central.
    • Enfermedad de Ménière (una enfermedad del oído interno). La enfermedad de Ménière es un trastorno en el que los pacientes experimentan mareos, tinnitus (acúfeno) y pérdida de la audición, a veces como consecuencia de la quimioterapia.
    • Determinados tumores pueden causar mareos, por ejemplo un tumor cerebral y un tumor en el conducto auditivo del oído, llamado schwannoma vestibular. Un schwannoma es un tumor benigno. (El adjetivo "benigno" hace referencia a una afección médica que no es una amenaza inmediata para la vida.  Puede evolucionar y los síntomas podrían empeorar.)  
    • La ototoxicidad se presenta después de haber recibido los medicamentos que provocaron la hipoacusia o la sensación de mareo.  La ototoxicidad posterior al uso de determinados medicamentos puede deberse a una exposición prolongada a fármacos que producen daños. El riesgo de desarrollar ototoxicidad aumenta a medida el fármaco se acumula en el cuerpo. 
    • La ototoxicidad también puede presentarse como consecuencia de haber recibido una vez altas dosis de un fármaco ototóxico, lo que puede dañar determinadas células del oído interno. La pérdida de la audición sufrida como resultado de medicamentos puede ser irreversible.

¿Cuáles son los síntomas de mareos que deben vigilarse? 

  • La mayoría de las personas sienten mareos al cambiar de posición o mover la cabeza.
  • Podría sentir como si habitación en la que se encuentra gira a su alrededor o, por el contrario, sentir que es usted quien da vueltas. Algunas personas describen los mareos como estar un poco "atontado". El mareo grave es el temor de caerse cuando uno se pone de pie. 
  • Algunas personas pueden perder la audición o la vista, lo cual puede estar acompañado por mareos. 
  • Los mareos pueden estar asociados a náuseas, zumbidos en los oídos y vómitos.
  • Los vómitos graves durante un largo período de tiempo pueden hacer que se sienta mareado.
  • Los mareos puede ser un síntoma o un signo de un problema grave. Informe a su médico si experimenta cualquiera de los síntomas aquí mencionados. 

¿Cómo se diagnostican los mareos? 

  • Por lo general, su proveedor de atención médica primero le hará una historia clínica completa. Luego examinará su sistema neurológico mediante la realización de un examen físico en el consultorio. Durante el examen físico, su proveedor de atención médica puede, entre otras cosas, examinar su vista, observar cómo se pone de pie o camina, y comprobar sus fuerzas. También examinará su oído interno para saber si hay una infección. 
  • Para diferenciar el vértigo de los mareos, su proveedor de atención médica puede pedirle que gire la cabeza en diferentes posiciones, usualmente haciéndolo acostarse desde una posición sentada y levantarse hasta estar erguido de nuevo, mientras trata de provocarle los mismos síntomas que usted le describe. 
  • Su proveedor de atención médica puede sugerirle que se haga unas radiografías, una resonancia magnética (MRI) o una tomografía (CAT) de la cabeza. También es posible que lo remita a un neurólogo que se especialice en trastornos de mareo. 
  • Su proveedor de atención médica puede ordenarle algunos análisis de sangre. Los análisis de sangre permiten comprobar si tiene anemia, cuáles son sus niveles de electrolitos en sangre (como el sodio, así como ver la función renal) y ver si está deshidratado, a fin de determinar si alguno de estos factores es la causa de los mareos.

Qué puede hacer para reducir al mínimo o prevenir los mareos:

  • Es importante que informe a su proveedor de atención médica si sufre mareos u observa cambios en el patrón de los mareos que experimenta. Asimismo, informe a su proveedor de atención médica si tiene alguna pérdida de visión o audición, y si los síntomas se agravan o no mejoran. 
  • Beba diariamente de dos a tres litros de líquido para prevenir la deshidratación. Puede tomar jugos de fruta, agua, refrescos y café sin cafeína, y bebidas sin alcohol. Debe evitar tomar alcohol y bebidas con cafeína, ya que pueden provocar deshidratación. Lleve siempre consigo un termo lleno con sus bebidas preferidas.
  • Cambie de posición lentamente. Dé tiempo a su cuerpo para adaptarse a los cambios de posición. Para algunas personas, recostarse hasta que pase el episodio de mareo puede ser la mejor solución. 
    * Si la sensación de mareo es moderada, camine lentamente y con frecuencia. Si la sensación de mareo es muy fuerte, camine con ayuda. 
  • Si tiene vértigo, su médico o un terapeuta capacitado pueden enseñarle ejercicios, llamados "ejercicios vestibulares", para intentar eliminar sus mareos. Para hacer estos ejercicios, debe sentarse y cambiar a diferentes posiciones. Estos ejercicios pueden hacer que se sienta más mareado al principio, mientras realiza estos movimientos, pero deberían servirle para corregir el vértigo. Puede esperar una mejoría en un período de dos a seis meses.
  • Si padece la enfermedad de Ménière, su médico o proveedor de atención médica podrán indicarle que reduzca la cantidad de sal que ingiere diariamente y recetarle medicamentos antieméticos y antivértigo, junto con un medicamento que ayude a su cuerpo a eliminar la sal y los líquidos (un diurético). El objetivo es reducir la presión en el oído interno, para intentar controlar el vértigo.  
  • Dependiendo de cuál sea la causa de los mareos, estos pueden durar desde unos pocos días hasta varios meses. Es importante que siga todas las instrucciones que le dé su proveedor de atención médica. 
  • Si los mareos son provocados por medicamentos que ha tomado anteriormente, es importante que en la medida de lo posible evite volver a utilizar esos medicamentos en el futuro. Asegúrese de informar a cada uno de sus proveedores de atención médica acerca de todos los medicamentos que esté tomando, incluso los medicamentos de venta sin receta médica, las vitaminas y los remedios a base de hierbas. Es importante evitar el uso de fármacos que puedan causar más daño a las células del oído.
  • Asegúrese de acudir a todas sus citas.
  • No comparta con nadie sus medicamentos. 

Fármacos que su médico puede recetarle: Existen muchos fármacos que pueden usarse para tratar los mareos. Entre ellos:

  • Meclizina (Antivert®), dimenhidrinato (Dramamine®) o el parche el escopolamina (Transderm-Scop®). Estos fármacos pueden ayudar a disminuir la sensación de inestabilidad o desequilibrio.
  • Proclorperazina (Compazine®) y prometazina (Phenergan®). Estos medicamentos pueden evitar que se sienta mareado, o bien pueden inhibir las náuseas y los vómitos que le provocan los mareos.
  • Éstos son sólo algunos de los fármacos que se usan habitualmente. Su proveedor de atención médica puede recetarle otros medicamentos.   

Si cree que sufre mareos o pérdida de la audición debido a la quimioterapia, las siguientes pautas le ayudarán a saber cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica:

  • Si desarrolla un dolor repentino y fuerte en el oído.
  • Si tiene fiebre de más 100.5 ºF (38 ºC).
  • Si vomita más de cuatro o cinco veces en un período de 24 horas.
  • Si tiene pérdida repentina de la visión o si pierde la audición. 
  • Si se desmaya o pierde el conocimiento como consecuencia de sus mareos. 
  • Si siente náuseas fuertes y vomita mucho, y no mejora con medicamentos antieméticos.  
  • Si los síntomas empeoran dentro de los tres días de tratamiento.
  • Al igual que con otros problemas, hable con su médico o proveedor de atención médica si se siente preocupado en relación con cualquiera de los síntomas que experimenta.

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


PÉRDIDA DE LA AUDICIÓN

¿Qué es la pérdida de la audición y qué relación tiene con la quimioterapia?

  • La pérdida de la audición sucede como resultado de muchos factores diferentes. Puede estar asociada a la edad o ser el resultado de determinados medicamentos o tratamientos de quimioterapia. A la edad de 75, muchas personas sufren algún tipo de pérdida de la capacidad auditiva. 
  • Muchas enfermedades pueden provocar pérdida de la audición, entre ellas la enfermedad de Ménière, una afección en el oído interno.
  • Existen muchos tipos diferentes de pérdida de la audición. Entre ellos:
    • Presbiacusia: este término significa "pérdida de la capacidad auditiva". Es la pérdida normal de la audición y la detección de sonidos causada por la edad. Si tiene presbiacusia, le resulta más difícil escuchar a las personas si hay ruido de fondo. Además, los sonidos agudos suenan "amortiguados". 
    • Hipoacusia sensorial: sucede cuando hay un problema más central. Puede ser causada por determinadas enfermedades, infecciones o daños a las células que nos permiten oír los sonidos. 
    • Hipoacusia conductiva: sucede como consecuencia de una obstrucción en el oído. La obstrucción puede deberse a la presencia de cera, una infección, un cuerpo extraño o un tumor. Puede solucionarse mediante el tratamiento de la causa de la hipoacusia.

Algunos medicamentos comunes que provocan pérdida de la audición incluyen:

  • Quimioterapia con cisplatino
  • Diuréticos o "pastillas para orinar" como la furosemida (Lasix®) en altas dosis.
  • Antibióticos, como la gentamicina, la tobramicina y la estreptomicina. 
  • La ototoxicidad se presenta después de haber recibido los medicamentos que provocaron la hipoacusia o la sensación de mareo.  La ototoxicidad posterior al uso de determinados medicamentos puede deberse a una exposición prolongada a estos fármacos. El riesgo de desarrollar ototoxicidad aumenta a medida el fármaco se acumula en el cuerpo. 
  • La ototoxicidad también puede presentarse como consecuencia de haber recibido una vez altas dosis de un fármaco ototóxico, lo que puede dañar determinadas células del oído interno. La pérdida de la audición sufrida como resultado de medicamentos puede ser irreversible.

¿Cuáles son los síntomas que deben vigilarse? 

  • La mayoría de las personas notan que los sonidos se vuelven apagados o no son tan fuertes.
  • La mayoría de los tipos de hipoacusia (pérdida de la capacidad de audición) son progresivos e indoloros. Puede notarse en un oído o en ambos. 
  • Existen algunas causas hereditarias o familiares de hipoacusia. Averigüe si hay casos de pérdida de audición o hipoacusia en su familia. 
  • Algunas personas pueden experimentar mareos junto con los problemas de audición.  
  • Las náuseas, los vómitos y el tinnitus (zumbido en los oídos) pueden estar asociados con la hipoacusia en algunas enfermedades. 
  • La hipoacusia puede ser un síntoma o un signo de un problema grave. Informe a su médico si experimenta cualquiera de los síntomas aquí mencionados. 

¿Cómo se diagnostica la pérdida de la audición? 

  • Usualmente, lo primero que hará su proveedor de atención médica es una historia clínica completa. Además, le hará un examen físico en el consultorio. También examinará su oído interno para saber si hay una infección. 
  • Con determinados tipos de pérdida de la audición, su proveedor de atención médica puede sugerir que consulte a un especialista del oído o audiólogo, un profesional que diagnostica, trata y lleva los casos de personas que sufren pérdida de la audición o problemas de equilibrio.
  • Se puede realizar una prueba de audición para saber si tiene problemas para oír sonidos en diferentes niveles o tonos (frecuencias). Algunas personas no pueden oír sonidos de tonos altos o bajos, pero pueden oír tonos normales sin problemas.

Qué puede hacer para reducir al mínimo la pérdida de la audición provocada por la quimioterapia:

  • Es importante que informe a su proveedor de atención médica si observa cambios en la pérdida de audición que experimenta. Asimismo, informe a su proveedor de atención médica si tiene alguna pérdida de la visión, mareos, o si los síntomas se agravan o no mejoran.
  • Si la pérdida de la audición es causada por acumulación de cera, existen gotas para los oídos de venta libre sin prescripción médica que puede colocarse. Consulte sobre este tema con su proveedor de atención médica.
  • Informe a los demás que tiene dificultad para oír sonidos. Explíqueles de qué manera pueden hablarle, de manera tal que usted pueda escucharlos con mayor claridad. Las siguientes son algunas recomendaciones que pueden ayudarle: 
    • Pídales que hablen despacio y con claridad, y que no griten. Si se eleva el volumen de la voz para gritar, se producen sonidos agudos que podrían hacerle más difícil oír lo que le dicen. 
    • Si a usted los gestos le resultan útiles, anímelos a que gesticulen cuando le hablen. 
    • Muchas personas tienen inconvenientes para oír las consonantes. Pídales que articulen o pronuncien las palabras de manera más lenta y clara. 
    • En caso de pérdida grave de la audición, puede serle útil leer los labios y utilizar el lenguaje de señas.
  • Según la causa de la hipoacusia, los audífonos pueden ayudarle a mejorar la audición. Estos dispositivos usan un amplificador para captar el sonido y hacen que sea más claro. Existen muchos tipos de audífonos disponibles en la actualidad. Consulte a un especialista en audífonos para que lo ayude a seleccionar el tipo que mejor se adapte a sus necesidades.
  • Incluso cuando utilice audífonos, puede resultarle difícil comprender lo que otras personas le dicen. Si no comprende lo que alguien le dice, pídale que se lo explique. Indíquele las partes de la oración que pudo comprender. 
  • Si padece la enfermedad de Ménière, su médico o proveedor de atención médica podrán indicarle que reduzca la cantidad de sal que ingiere diariamente y recetarle medicamentos antieméticos y antivértigo, junto con un medicamento que ayude a su cuerpo a eliminar la sal y los líquidos. El objetivo es disminuir la presión en el oído interno y controlar los mareos que puede sentir, además de la pérdida de la audición.  
  • Es importante que siga todas las instrucciones que le dé su proveedor de atención médica. 
  • Asegúrese de acudir a todas sus citas.
  • No comparta con nadie sus medicamentos. 

Fármacos que su médico puede recetarle:

  • Hay algunos fármacos específicos para tratar la pérdida de la audición, si ésta se debe a la edad o a un daño de las células auditivas. Sin embargo, si sufre una pérdida de la audición conductiva, es posible que le indiquen antibióticos para tratar una infección que pueda estar obstruyendo la transmisión del sonido al oído.
  • Si la hipoacusia es un resultado de los medicamentos que ha tomado anteriormente, es importante evitar en la medida de lo posible volver a utilizar esos medicamentos en el futuro. Asegúrese de informar a cada uno de sus proveedores de atención médica acerca de todos los medicamentos que esté tomando, incluso los medicamentos de venta sin receta médica, las vitaminas y los remedios a base de hierbas. Es importante evitar el uso de fármacos que puedan causar más daño a las células del oído.

Si cree que sufre hipoacusia o pérdida de la audición debido a la quimioterapia, las siguientes pautas le ayudarán a saber cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica:

  • Si desarrolla un dolor repentino y fuerte en el oído.
  • Si tiene fiebre de más 100.5 ºF (38 ºC).
  • Si vomita más de cuatro o cinco veces en un período de 24 horas.
  • Si tiene pérdida repentina de la visión o si pierde la audición. 
  • Si se cae o pierde el conocimiento como consecuencia de sus mareos o de la pérdida de la audición. 
  • Si siente náuseas fuertes y vomita mucho, y no mejora con medicamentos antieméticos.  
  • Si los síntomas empeoran dentro de los tres días de tratamiento.
  • Al igual que con otros problemas, hable con su médico o proveedor de atención médica si se siente preocupado en relación con cualquiera de los síntomas que experimenta.

Nota:  Insistimos en recomendarle que hable con su médico acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


OTOTOXICIDAD

¿Qué es la ototoxicidad y cuál es su relación con la quimioterapia?

  • La ototoxicidad sucede con mayor frecuencia después de recibir medicamentos que le han provocado la pérdida de la audición o sensación de mareo. 
  • Los medicamento ototóxicos son fármacos que pueden provocar daños en el oído interno y ocasionar pérdida de la audición temporal o permanente. La ototoxicidad también pueden hacer que empeore su pérdida de la audición.
  • Los siguientes son algunos medicamentos comunes que ocasionan ototoxicidad cuando se administran en dosis altas:
    • Cisplatino y otros tipos de quimioterapia
    • Altas dosis de salicilatos, como la aspirina
    • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en inglés), como el naproxeno sódico
    • Diuréticos o "pastillas para orinar" como la furosemida (Lasix®)
    • Antibióticos, como la eritromicina, la gentamicina, la tobramicina y la estreptomicina.
  • La ototoxicidad posterior a los medicamentos puede deberse a la exposición prolongada a estos fármacos. El riesgo de desarrollar ototoxicidad aumenta a medida el fármaco se acumula en el cuerpo. 
  • También puede ser una consecuencia de haber recibido una vez altas dosis de un fármaco ototóxico, lo que puede dañar determinadas células del oído interno. La pérdida de la audición sufrida como resultado de medicamentos puede ser irreversible.
  • Cuando las personas experimentan mareos como resultado de una ototoxicidad debida a medicamentos, puede ser un signo de que el mecanismo del equilibrio en el oído interno no funciona correctamente o ha sufrido un daño. 
  • El primer signo de ototoxicidad pueden ser los mareos.  Entre las causas de mareos se encuentran también las siguientes:
    • Puede sentir mareos si se encuentra deshidratado y cambia de posición. Estos mareos se producen porque tiene la presión arterial baja. Si se siente mareado, su proveedor de atención médica puede medir sus constantes vitales mientras usted se encuentra acostado, sentado y de pie, y buscar atención médica.
    • El estrés, el cansancio, la fiebre, la fatiga, la anemia, los problemas cardíacos o un accidente cerebrovascular (derrame cerebral) pueden ocasionar mareos. 
    • Puede sentirse mareado si está deprimido o si respira rápidamente y con mucha fuerza (hiperventilación). 
    • Inflamación del oído interno, causada por una infección.
    • Infecciones en el cerebro y el sistema nervioso central.
    • Enfermedad de Ménière (una enfermedad del oído interno). La enfermedad de Ménière es un trastorno en el que los pacientes experimentan mareos, tinnitus (acúfeno) y pérdida de la audición. 
    • Determinados tumores pueden causar mareos, por ejemplo un tumor cerebral y un tumor en el conducto auditivo del oído, llamado schwannoma vestibular. Un schwannoma es un tumor benigno. (El adjetivo "benigno" hace referencia a una afección médica que no es una amenaza inmediata para la vida y que no es probable que empeore.)  

¿Cuáles son algunos de los síntomas que se observan cuando se diagnostica ototoxicidad?

  • La ototoxicidad puede estar acompañada por tinnitus (acúfeno). Se usa la palabra tinnitus (acúfeno) para describir cualquier zumbido, o sonido anormal, en el oído o la cabeza. Algunas personas pueden oír rugidos, sonidos sibilantes o zumbidos. Este sonido puede afectar su capacidad para descansar o concentrarse. Es posible que no pueda dormir de noche. A medida empeora la ototoxicidad, los sonidos se tornan más fuertes.
  • Puede tener una sensación de presión o de compresión en la cabeza o los oídos, como si estuviera resfriado.
  • Puede notar pérdida de la audición o, si ya sufría hipoacusia, puede sentir que ésta empeora.
  • Podría sentir como si habitación en la que se encuentra gira a su alrededor o, por el contrario, sentir que es usted quien da vueltas. Algunas personas describen los mareos como estar un poco "atontado". El mareo grave es el temor de caerse cuando uno se pone de pie. 
  • Las náuseas y los vómitos pueden estar asociados con la ototoxicidad.
  • Incluso si se le ha diagnosticado ototoxicidad, los mareos pueden ser un síntoma o signo de un problema grave. Informe a su médico si experimenta cualquiera de los síntomas aquí mencionados. 

¿Cómo se diagnostica la ototoxicidad?

  • Usualmente, lo primero que hará su proveedor de atención médica es una historia clínica completa. Luego examinará su sistema neurológico mediante la realización de un examen físico en el consultorio. Durante el examen físico, su proveedor puede, entre otras cosas, examinar su vista, observar cómo se pone de pie o camina, y comprobar sus fuerzas. También examinará su oído interno para saber si hay una infección. 
  • Si se siente mareado, es importante diferenciar el vértigo de los mareos. Su proveedor de atención médica puede pedirle que gire la cabeza en diferentes posiciones, usualmente haciéndolo acostarse desde una posición sentada y levantarse hasta estar erguido de nuevo, mientras trata de provocarle los mismos síntomas que usted le describe.
  • Su proveedor de atención médica puede sugerirle que se haga unas radiografías, una resonancia magnética (MRI) o una tomografía (CAT) de la cabeza.
  • Además, es posible que lo refieran a un especialista, como un audiólogo, un otorrinolaringólogo o un neurólogo, según el tipo de síntomas que experimente. 
    • Usualmente, un otorrinolaringólogo o neurólogo realizará el examen físico completo y pedirá todas las pruebas. Su proveedor de atención médica también puede hacer este examen y pedir las pruebas.
    • Un neurólogo se especializa en trastornos de mareos y en tinnitus.
    • Asimismo, pueden referirlo a un audiólogo, un profesional que diagnostica, trata y lleva los casos de personas que sufren pérdida de la audición o problemas de equilibrio.
  • Su proveedor de atención médica puede ordenarle algunos análisis de sangre. Los análisis de sangre sirven para comprobar varias cosas, entre ellas si la causa de sus mareos es que tiene anemia, niveles bajos de electrolitos en sangre o deshidratación.

Qué puede hacer para reducir al mínimo la ototoxicidad:

  • Es importante que informe a su proveedor de atención médica si sufre mareos u observa cambios en el patrón de los mareos o del zumbido en los oídos que usted experimenta. Asimismo, informe a su proveedor de atención médica si tiene alguna pérdida de visión o audición, y si los síntomas se agravan y no mejoran. 
  • Beba diariamente de dos a tres litros de líquido para prevenir la deshidratación. Puede tomar jugos de fruta, agua, refrescos y café sin cafeína, y bebidas sin alcohol. Debe evitar tomar alcohol y bebidas con cafeína, ya que pueden provocar deshidratación, y la deshidratación causa mareos. Lleve siempre consigo un termo lleno con sus bebidas preferidas.
  • Cambie de posición lentamente. Dé tiempo a su cuerpo para adaptarse a los cambios de posición. Para algunas personas, lo mejor puede ser recostarse hasta que pase el episodio de mareo. 
  • Si la sensación de mareo es moderada, camine lentamente y con frecuencia. Si la sensación de mareo es muy fuerte, camine con ayuda. 
  • Si tiene vértigo, su médico o un terapeuta capacitado pueden enseñarle ejercicios, llamados "ejercicios vestibulares", para intentar eliminar sus mareos. Para hacer estos ejercicios, debe sentarse y cambiar a diferentes posiciones. Estos ejercicios pueden hacer que se sienta más mareado al principio, mientras realiza estos movimientos, pero deberían servirle para corregir el vértigo. Puede esperar una mejoría en un período de dos a seis meses.
  • Puede tener tinnitus (zumbidos o sonidos anormales en los oídos o la cabeza) como consecuencia de la ototoxicidad. El estrés, la ansiedad y el cansancio pueden hacer que el tinnitus empeore. Si el estrés y la ansiedad hacen que su tinnitus empeore, practicar técnicas de relajación podría ayudarle. También se le pueden recetar fármacos ansiolíticos.
  • Dejar encendidos el televisor, la radio o cualquier otro sonido suave cuando intenta descansar puede ayudarlo a ignorar el tinnitus y hacerle más fácil relajarse y conciliar el sueño.
  • Si padece la enfermedad de Ménière, su médico o proveedor de atención médica podrán indicarle que reduzca la cantidad de sal que ingiere diariamente y recetarle medicamentos antieméticos y antivértigo, junto con un medicamento que ayude a su cuerpo a eliminar la sal y los líquidos. El objetivo es reducir la presión en el oído interno y controlar el vértigo.  
  • Dependiendo de cuál sea la causa de los mareos, estos pueden durar desde unos pocos días hasta varios meses. Es importante que siga todas las instrucciones que le dé su proveedor de atención médica. 
  • Si la hipoacusia es un resultado de los medicamentos que ha tomado anteriormente, es importante evitar en la medida de lo posible volver a utilizar esos medicamentos en el futuro. Asegúrese de informar a cada uno de sus proveedores de atención médica acerca de todos los medicamentos que esté tomando, incluso los medicamentos de venta sin receta médica, las vitaminas y los remedios a base de hierbas. Es importante evitar el uso de fármacos que puedan causar más daño a las células del oído.
  • Pregunte siempre a su proveedor de atención médica si está al tanto de su pérdida de la audición, en especial si es sensorial.
  • Asegúrese de acudir a todas sus citas.
  • No comparta con nadie sus medicamentos. 

Fármacos que su médico puede recetarle para controlar los síntomas de ototoxicidad:

  • No existen fármacos para tratar específicamente la ototoxicidad. El tratamiento está dirigido a controlar los síntomas.
  • Los mareos son un síntoma importante y existen muchos fármacos que se pueden usar para tratarlos. Entre ellos:
  • Meclizina (Antivert®), dimenhidrinato (Dramamine®) o el parche el escopolamina (Transderm-Scop®). Estos fármacos pueden ayudar a disminuir la sensación de inestabilidad o desequilibrio.
  • Proclorperazina (Compazine®) y prometazina (Phenergan®). Estos medicamentos pueden evitar que se sienta mareado, o bien pueden inhibir las náuseas y los vómitos que le provocan los mareos.
  • Éstos son sólo algunos de los fármacos que se usan habitualmente. Su proveedor de atención médica puede recetarle otros medicamentos.   

Cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica:

  • Si desarrolla un dolor repentino y fuerte en el oído.
  • Si tiene fiebre de más 100.5 ºF (38 ºC).
  • Si siente náuseas que le impidan alimentarse o vomita más de cuatro o cinco veces en un período de 24 horas.
  • Si tiene pérdida repentina de la visión o si pierde la audición. 
  • Si se desmaya o pierde el conocimiento como consecuencia de sus mareos. 
  • Si siente náuseas fuertes y vomita mucho, y no mejora con medicamentos antieméticos.  
  • Si los síntomas empeoran dentro de los tres días de tratamiento.
  • Al igual que con otros problemas, hable con su médico o proveedor de atención médica si se siente preocupado en relación con cualquiera de los síntomas que experimenta.

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


TINNITUS (ACÚFENOS)

¿Qué es el tinnitus?

  • Se usa la palabra tinnitus (acúfeno) para describir cualquier zumbido, o sonido anormal, en el oído o la cabeza. Algunas personas pueden oír rugidos, sonidos sibilantes o zumbidos. Este sonido puede afectar su capacidad para descansar o concentrarse. Es posible que no pueda dormir de noche.
  • El tinnitus puede clasificarse de acuerdo con dos categorías: tinnitus objetivo y tinnitus subjetivo.
    • El tinnitus es objetivo cuando otra persona, como por ejemplo el proveedor de atención médica, puede percibir un sonido similar al que usted oye. Puede estar causado por problemas en las válvulas cardiacas, anomalías en los vasos sanguíneos o problemas en los conductos del oído (trompa de Eustaquio). Esta forma de tinnitus es la menos frecuente.
    • El tinnitus o acúfeno subjetivo, mucho más frecuente, es el resultado de un daño sufrido por las células del oído interno. Este tipo de tinnitus es el que se padece cuando la persona puede describir a los demás lo que oye, pero ellos no pueden percibirlo.
  • Aun cuando la causa del tinnitus puede ser desconocida, se sabe que hay factores que pueden agravar los síntomas. Entre ellos:
    • La ansiedad
    • Lesiones en los oídos, la cabeza o el cuello
    • Determinados tipos de tumores
    • Infección en los oídos o los senos paranasales
    • Presencia de cera o de un objeto extraño en el conducto auditivo
    • Determinadas enfermedades, como la enfermedad de Ménière, afecciones cardiacas (en especial las obstrucciones en las arterias) y afecciones de la tiroides. La enfermedad de Ménière es un trastorno en el que los pacientes experimentan mareos, tinnitus (acúfeno) y pérdida de la audición. 
    •  Fumar en exceso, problemas de la mandíbula
  • Determinados medicamentos provocan tinnitus, entre ellos:
    • Diuréticos o pastillas para orinar, como el Diamox®
    • Medicamentos para el corazón y la presión arterial, como el metoprolol (Lopressor®)
    • Antibióticos, como la gentamicina
    • Medicamentos antieméticos, como la prometazina (Phenergan®).
    • Fármacos antipalúdicos, como la quinina
    • Dosis elevadas de salicilatos (aspirina), cuando se toman durante períodos prolongados.
  • Ototoxicidad es una palabra que se usa para describir un daño en el oído que puede deberse a muchas causas. Puede ser el resultado de una exposición prolongada a determinados fármacos, a medida que el fármaco se acumula en el cuerpo. También puede ser una consecuencia de haber recibido una vez altas dosis de un fármaco ototóxico, lo que puede dañar determinadas células del oído interno. La pérdida de la audición sufrida como resultado de medicamentos puede ser irreversible.
  • Si ha experimentado zumbidos en los oídos, o tinnitus, puede percibirlos en uno o ambos lados.

¿Cuáles son algunos de los síntomas que deben vigilarse?

  • Muchas personas tienen un tinnitus que aparece y desaparece. Algunas sienten un zumbido o sonido anormal en los oídos todo el tiempo. Puede estar asociado o no a una pérdida de la audición o mareos.
  • Junto con el tinnitus, podría sentir como si habitación en la que se encuentra gira a su alrededor o, por el contrario, sentir que es usted quien da vueltas. Algunas personas describen una sensación de mareo junto con el zumbido en los oídos y una sensación de estar un poco "atontadas". Debe informar a su proveedor de atención mareo si tiene mareos graves y si teme caerse cuando se pone de pie.
  • Las náuseas y los vómitos pueden estar asociados al tinnitus.
  • Los vómitos graves durante un período prolongado pueden hacerlo sentirse mareado o percibir sonidos anormales en los oídos.
  • Informe a su médico si experimenta cualquiera de los síntomas aquí mencionados. 

¿Cómo se diagnostica el tinnitus?

  • Usualmente, lo primero que hará su proveedor de atención médica es una historia clínica completa. Luego examinará su sistema neurológico mediante la realización de un examen físico en el consultorio. Durante el examen físico, su proveedor de atención médica de , entre otras cosas, examinar su vista, observar cómo se pone de pie o camina, y comprobar sus fuerzas. También examinará su oído interno para saber si hay una infección. 
  • Si tiene mareos junto con el tinnitus, se le realizarán otras pruebas adicionales. Su proveedor de atención médica puede pedirle que gire la cabeza en diferentes posiciones, usualmente haciéndolo acostarse desde una posición sentada y levantarse hasta estar erguido de nuevo, mientras trata de provocarle los mismos síntomas que usted le describe.
  • Su proveedor de atención médica puede sugerirle algunos exámenes especiales para diagnosticar su afección. Entre ellos:
    • Una prueba de audición para saber si tiene dificultades para oír sonidos en diferentes niveles o tonos (frecuencias). Algunas personas no pueden oír sonidos de tonos altos o bajos.
    • Radiografías de la cabeza
    • Angiografía para observar los vasos del cuello
    • Resonancia magnética (MRI) o tomografía computarizada (CAT) de la cabeza.
  • Usualmente, un otorrinolaringólogo o neurólogo realizará el examen físico completo y pedirá todas las pruebas. Su proveedor de atención de médica también puede este examen y pedir las pruebas.
  • También es posible que lo remita a un neurólogo que se especialice en trastornos de mareo y tinnitus.
  • Asimismo, pueden referirlo a un audiólogo, un profesional que diagnostica, trata y lleva los casos de personas que sufren pérdida de la audición o problemas de equilibrio.
  • Su proveedor de atención médica puede ordenarle algunos análisis de sangre.
  • Si es posible encontrar la causa del tinnitus, es probable que existan algunas formas de tratamiento disponibles, en especial si se deben a una infección o una obstrucción del conducto auditivo.

Qué puede hacer:

  • Es importante que informe a su proveedor de atención médica si observa cambios en el patrón del tinnitus que experimenta. Asimismo, informe a su proveedor de atención médica si tiene alguna pérdida de visión o audición, y si los síntomas se agravan o no mejoran. 
  • Si sufre pérdida de la audición con el tinnitus, puede necesitar audífonos.
  • Evite los ruidos fuertes.
  • Es importante beber diariamente dos a tres litros de líquido para prevenir la deshidratación. La deshidratación podría agravar sus síntomas. Puede tomar jugos de fruta, agua, refrescos y café sin cafeína, y bebidas sin alcohol. Debe evitar tomar alcohol y bebidas con cafeína, ya que pueden provocar deshidratación. Lleve siempre consigo un termo lleno con sus bebidas preferidas.
  • El estrés, la ansiedad y el cansancio pueden hacer que el tinnitus empeore. Si el estrés y la ansiedad hacen que su tinnitus empeore, practicar técnicas de relajación podría ayudarle. También se le pueden recetar fármacos ansiolíticos.
  • Dejar encendidos el televisor, la radio o cualquier otro sonido suave cuando intenta descansar puede ayudarlo a ignorar el tinnitus y hacerle más fácil relajarse y conciliar el sueño.
  • Si su tinnitus guarda relación con anomalías en la mandíbula, es posible que lo remitan a un especialista para una posible cirugía a fin de corregir el problema.
  • Si su tinnitus es un resultado de los medicamentos que ha tomado anteriormente, es importante evitar en la medida de lo posible volver a utilizar esos medicamentos en el futuro. Asegúrese de informar a cada uno de sus proveedores de atención médica acerca de todos los medicamentos que esté tomando, incluso los medicamentos de venta sin receta médica, las vitaminas y los remedios a base de hierbas. Es importante evitar el uso de fármacos que puedan causar más daño a las células del oído.
  • Cambie de posición lentamente si el tinnitus está acompañado de mareos. Dé tiempo a su cuerpo para adaptarse a los cambios de posición. Para algunas personas, lo mejor puede ser recostarse hasta que pase el episodio de mareo. 
  • Si la sensación de mareo es moderada, camine lentamente y con frecuencia. Si la sensación de mareo es muy fuerte, camine con ayuda. 
  • Si tiene vértigo, su médico puede enseñarle ejercicios, llamados "ejercicios vestibulares", para intentar eliminar sus mareos. Para hacer estos ejercicios, debe sentarse y cambiar a diferentes posiciones. Estos ejercicios pueden hacer que se sienta más mareado al principio, mientras realiza estos ejercicios, pero deberían servirle para corregir el vértigo. Un terapeuta especializado le enseñará estos ejercicios. Espere una mejoría en un período de dos a seis meses.
  • Si padece la enfermedad de Ménière, su médico o proveedor de atención médica podrán indicarle que reduzca la cantidad de sal que ingiere diariamente y recetarle medicamentos antieméticos y antivértigo, junto con un medicamento que ayude a su cuerpo a eliminar la sal y los líquidos. El objetivo es reducir la presión en el oído interno y controlar los mareos y el tinnitus.  
  • Dependiendo de cuál sea la causa del tinnitus, éstos pueden durar desde unos pocos días hasta varios meses. También es posible que nunca desaparezcan por completo. Es importante que siga todas las instrucciones que le dé su proveedor de atención médica. 
  • Asegúrese de acudir a todas sus citas.
  • No comparta con nadie sus medicamentos. 

Fármacos que su médico puede recetarle:

  • Existen muchos fármacos que pueden usarse para tratar los síntomas de mareo y tinnitus. Entre ellos:
  • Los antidepresivos, como la nortriptilina antes de acostarse, suelen ser eficaces para reducir los síntomas.
  • También pueden prescribirle meclizina (Antivert®), dimenhidrinato (Dramamine®) o el parche el escopolamina (Transderm-Scop®). Estos fármacos pueden ayudar a disminuir la sensación de inestabilidad o desequilibrio.
  • La proclorperazina (Compazine®) y la prometazina (Phenergan®) pueden prevenir la sensación de mareo o las náuseas y los vómitos que provocan mareos.
  • Éstos son sólo algunos de los fármacos que se usan habitualmente. Su proveedor de atención pueda recetarle otros medicamentos.   

Cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica:

  • Si desarrolla un dolor repentino y fuerte en el oído.
  • Si tiene fiebre de más 100.5 ºF (38 ºC).
  • Si siente náuseas que le impidan alimentarse o vomita más de cuatro o cinco veces en un período de 24 horas.
  • Si tiene pérdida repentina de la visión o si pierde la audición. 
  • Si se desmaya o pierde el conocimiento como consecuencia de sus mareos o del tinnitus. 
  • Si siente náuseas fuertes y vomita mucho, y no mejora con medicamentos antieméticos.  
  • Si los síntomas empeoran dentro de los tres días de tratamiento.
  • Al igual que con otros problemas, hable con su médico o proveedor de atención médica, si está preocupado de cualquiera de los síntomas que experimenta.

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


Recursos adicionales para los problemas de audición:

Better Hearing Institute
515 King Street, Suite 420
Alexandria, VA 22314
800-EAR-WELL(327-9355)
http://www.betterhearing.org

The National Association of the Deaf
814 Thayer Ave.
Silver Spring, MD 20910-4500
Teléfono de voz: 301-587-1788
Teléfono de texto: 301-587-1789
http://www.nad.org

Self Help for Hard of Hearing People
7910 Woodmont Ave., Suite 1200
Bethesda, MD 20814
Teléfono de voz: 301-657-2248
Teléfono de texto: 301-657-2249
http://www.shhh.org

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesinal de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.