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Cuidado durante la quimioterapia y más allá
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Problemas renales



¿Qué son los riñones y cuál es su función?

Los riñones son un par de órganos del cuerpo que cumplen las siguientes funciones:

  • mantener el equilibrio adecuado de agua y electrolitos
  • regular la concentración de ácido-base
  • filtrar los desechos metabólicos de la sangre, que luego se eliminan en forma de orina.

Los riñones están ubicados cerca de la espalda, uno a cada lado de la columna, por encima de la cintura. Cada riñón contiene más de un millón de nefrones. Estos nefrones son indispensables para el correcto funcionamiento renal.

Los nefrones están compuestos por pequeños vasos capilares, llamados glomérulos, que filtran todo tipo de desechos, sales, agua, electrolitos y plasma del torrente sanguíneo. Cada riñón es un órgano pequeño que pesa tan sólo 150 gramos; aún así, entre los dos se encargan de la filtración que necesita todo el cuerpo.

Una vez que los riñones filtran el exceso de desechos que han circulado por el cuerpo, están listos para convertir los productos de desecho en orina. La orina fluye de la uretra y es eliminada del cuerpo.

¿Qué es la nefrotoxicidad?

  • La nefrotoxicidad es uno de los problemas renales más comunes y sucede cuando el cuerpo está expuesto a un fármaco o una toxina que provoca un daño en los riñones.
  • Cuando sucede un daño renal, el cuerpo no puede eliminar el exceso de orina y deshechos. En consecuencia, aumentan todos los niveles de electrolitos en la sangre (como el potasio y el magnesio).
  • La nefrotoxicidad puede ser temporal, con un aumento temporal de los valores de laboratorio (BUN o creatinina). Un aumento de estos niveles puede deberse a un estado temporal como una deshidratación o a que esté desarrollando una insuficiencia renal.
  • Si la causa del aumento de la concentración de BUN o de creatinina se determina a tiempo, y su proveedor de atención médica intervención de forma adecuada, es posible evitar que desarrolle problemas renales permanentes.

¿Cómo se diagnostica la nefrotoxicidad?

Análisis de laboratorio:
Nitrógeno ureico en la sangre (BUN, por sus siglas en inglés)

  • Refleja la cantidad de nitrógeno presente en el cuerpo en forma de un producto de desecho llamado urea.
  • Se utiliza para determinar la presencia de un exceso de desechos nitrogenados en el torrente sanguíneo, que deberían haber sido filtrados por los riñones.
  • Uno de los síntomas de problemas renales es la incapacidad de filtrar toda la urea necesaria. El exceso de compuestos de nitrógeno en la sangre puede producir uremia.

Creatinina:

  • La creatinina sérica se produce cuando el cuerpo descompone creatina para producir energía para los músculos. Normalmente, los riñones pueden filtrar grandes cantidades de creatinina diariamente. Sin embargo, cuando se tienen problemas renales, aumenta el nivel de creatinina, lo que indica que los riñones están filtrando menos creatinina.
Pruebas de función renal: valores normales*
Nitrógeno ureico en la sangre (BUN) 10-25 mg/dL
Creatinina 0,7-1,4 mg/dL
*los valores normales pueden variar de un laboratorio a otro


Causas del aumento de la concentración de creatinina y nitrógeno ureico en la sangre:

Existen muchas causas para el aumento de la concentración de creatinina y de nitrógeno ureico en la sangre, entre ellas:

  • Presencia de una obstrucción del flujo de sangre que entra o sale del riñón. La obstrucción puede ser causada por cálculos renales o un tumor. La hipotensión arterial y las arritmias cardíacas pueden impedir el flujo de sangre hacia los riñones y producir signos de problemas renales.
  • Deshidratación.
  • Infección urinaria o nefritis (inflamación de uno o ambos riñones)
  • Toxicidad medicamentosa. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas renales:
    • Fármacos de quimioterapia como el cisplatino, el carboplatino, la carmustina, la mitomicina y las dosis elevadas de metotrexato. 
    • Tratamientos biológicos tales como la interleuquina-2 o el interferón alfa.
    • Antibióticos (como la amfotericina B, la gentamicina y la vancomicina)
    • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ACE, por sus siglas en inglés): se utilizan para la insuficiencia cardíaca o después de un infarto de miocardio. Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina se administran a personas diabéticas con enfermedad renal leve; sin embargo, deben dejar de tomarse una vez que la concentración de creatinina haya aumentado de manera significativa, a menos que un especialista le haya recomendado que continúe con los medicamentos. 
    • Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en ingles) como, por ejemplo, el ibuprofeno.
    • Algunos diuréticos, como la furosemida, pueden provocar insuficiencia renal; sin embargo, en algunos casos (como la insuficiencia cardíaca congestiva con sobrecarga de líquidos), es posible usarlos para tratar su enfermedad.
    • Sustancias mediopacas o de radiocontraste por vía intravenosa (IV): durante un procedimiento radiológico, pueden inyectarse determinados "tintes" en el torrente sanguíneo para mejorar la imagen que puede obtenerse por medio de una tomografía computarizada, una resonancia magnética o una radiografía. Si está en riesgo de desarrollar una insuficiencia renal o si le son administradas junto con determinados medicamentos, estas sustancias pueden ocasionarle mayores problemas renales.
    • Otros fármacos pueden provocar aumentos temporales de la creatinina o del nitrógeno ureico en la sangre. Si está en riesgo de desarrollar insuficiencia renal, su proveedor de atención médica vigilará de cerca los síntomas de problemas renales.
  • Después de haber sufrido un infarto de miocardio o mientras se tenga insuficiencia cardíaca congestiva.
  • En los hombres, un aumento del tamaño de la glándula prostática
  • Si se tiene una hemorragia en el tracto digestivo o el estómago (hemorragia gastrointestinal).
  • Después ingerir una gran cantidad de proteínas en la dieta.
  • Hipotensión arterial prolongada
  • Diabetes mellitus (nefropatía diabética)

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web acerca de los síntomas de problemas renales y otras enfermedades tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


Tipos de nefrotoxicidad (azotemia, proteinuria)

AZOTEMIA

¿Qué es la azotemia?

La azotemia es un exceso de compuestos de nitrógeno en la sangre. La uremia, o síndrome urémico, sucede cuando el exceso de compuestos del nitrógeno se vuelve tóxico para el organismo. Si no se trata la azotemia, puede provocar insuficiencia renal aguda (repentina). La insuficiencia renal sucede cuando los riñones dejan de funcionar.

Azotemia prerrenal (también llamada insuficiencia prerrenal): la azotemia prerrenal es la causa más común de insuficiencia renal aguda. Es un exceso de compuestos de nitrógeno en el torrente sanguíneo, debido a una falta de flujo de sangre en los riñones. Esto puede ocurrir cuando el corazón no bombea regularmente debido a arritmias cardíacas o a un período prolongado de hipotensión arterial a causa de una infección en la sangre. Estos síntomas de problemas renales pueden corregirse haciendo que el flujo de sangre retorne a los riñones.
 
Azotemia intrarrenal (también llamada insuficiencia renal intrínseca): sucede cuando los riñones han sufrido algún daño directo. Las causas de esta insuficiencia incluyen:

  • Fármacos tales como los antibióticos aminoglucósidos (como la gentamicina o la vancomicina)
  • Antibióticos antimicóticos (amfotericina B)
  • Fármacos de quimioterapia, como el cisplatino, el carboplatino, la carmustina, la mitomicina, las dosis elevadas de metotrexato, la mitramicina y la estreptozocina.
  • Tratamientos biológicos, como la interleuquina-2 o el interferón alfa. 
  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ACE, por sus siglas en inglés): se utilizan para la insuficiencia cardíaca o después de un infarto de miocardio. Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina se administran a personas diabéticas con enfermedad renal leve; sin embargo, deben dejar de tomarse una vez que la concentración de creatinina haya aumentado de manera significativa, a menos que un especialista le haya recomendado que continúe con los medicamentos. 
  • Sustancias mediopacas o de radiocontraste por vía intravenosa (IV): durante un procedimiento radiológico, pueden inyectarse determinados "tintes" en el torrente sanguíneo para mejorar la imagen que puede obtenerse por medio de una tomografía computarizada, una resonancia magnética o una radiografía. Si está en riesgo de padecer problemas renales como por ejemplo una insuficiencia debida a mieloma múltiple, diabetes, afecciones cardíacas preexistentes, o si le son administradas junto con determinados medicamentos, estas sustancias pueden ocasionar mayores problemas renales.
  • Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en inglés), como el ibuprofeno: pueden provocar daños renales
  • Insuficiencia renal crónica (de largo plazo): puede ser ocasionada por fármacos o medicamentos.
  • Las enfermedades que provocan insuficiencia renal crónica incluyen: diabetes, pielonefritis (inflamación de una parte de los riñones) y consumo crónico de analgésicos.

Azotemia postrenal: una de las causas de problemas renales es la obstrucción de los riñones, cuando el contenido de la vejiga no puede salir de los riñones. Esto puede deberse a: una obstrucción de un uréter (uno de los conductos delgados que van desde los riñones a la vejiga), la vejiga o la uretra (el conducto que va desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo). Los cálculos renales pueden ser una causa de azotemia postrenal.

  • Otras causas de insuficiencia renal pueden ser:
  • Un tumor que impide la salida de orina de los riñones
  • Infección urinaria o nefritis (inflamación de uno o ambos riñones)
  • Cálculos renales
  • En los hombres, un aumento del tamaño de la glándula prostática
  • Dependiendo de lo que haya causado la lesión en los riñones, la magnitud del daño y sus síntomas de problemas renales, sus riñones pueden dejar de funcionar correctamente.

¿Cuáles son algunos de los síntomas de problemas renales que deben vigilarse?

  • Es posible que no orine con mucha frecuencia. La orina puede ser oscura o estar teñida de sangre. Puede sentir dolor o urgencia de ir al baño.
  • Si tiene una infección, puede tener fiebre o escalofríos
  • Puede sentirse demasiado cansado o muy débil (fatigado). Es posible que le cueste realizar cualquier actividad normal. Puede sentir debilidad muscular extrema.
  • Sus pies y tobillos pueden inflamarse. Puede sentirse "hinchado".
  • Puede tener náuseas o vómitos. Algunas personas experimentan falta de apetito.
  • Puede sentirse confundido o sufrir una convulsión. Todos éstos son síntomas de problemas renales.

Qué puede hacer para tratar los síntomas de problemas renales:

Prevención de la deshidratación:

  • Beba diariamente entre 8 y 12 vasos de líquido, a menos que se le indique lo contrario.
  • Controle los efectos secundarios que pueden causar deshidratación, como las náuseas, los vómitos y la diarrea. (Para conocer las recomendaciones que pueden ayudarle a prevenir los síntomas de problemas renales, vea los síntomas específicos.)

Pruebas de función renal:

  • Si observa signos de problemas renales, su médico o proveedor de atención médica puede indicarle determinados análisis de sangre, incluyendo un análisis de creatinina y de nitrógeno ureico en la sangre, para comprobar su función renal. Es posible que se le pida que recoja la orina durante un período de 24 horas para comprobar la cantidad de creatinina en la orina durante ese período.
  • Su médico o proveedor de atención médica puede pedirle algunas pruebas para evaluar los riñones y la vejiga. Entre ellas:
    • Una ecografía de los riñones
    • Una radiografía de los riñones, el uréter y la vejiga
  • Si no está orinando, su médico puede colocarle una sonda vesical (llamada catéter), para comprobar si hay orina más allá de la obstrucción o si no está produciendo orina.
  • Siga todas las indicaciones de su proveedor de atención médica.

Si se le han diagnosticado problemas renales, incluso daño o insuficiencia:

  • Asegúrese de comunicar su afección a todos sus proveedores de atención médica. Asegúrese de que su médico o proveedor de atención médica tenga en cuenta su enfermedad renal a la hora de recetarle cualquier medicamento. Evite los fármacos que puedan causar más síntomas de problemas renales.
  • Restricciones dietéticas: Es posible que le recomienden seguir una "dieta renal". Ésta incluye alimentos con baja cantidad de sodio, potasio, magnesio y proteínas. Leer las etiquetas de los alimentos es útil para saber qué tipo de calorías, grasas y proteínas ingiere. Converse sobre este tema con su proveedor de atención médica.
  • Algunas recomendaciones generales incluyen:
  • Limitar los carbohidratos: los carbohidratos, ya sean simples (como las frutas y los azúcares) o complejos (como las pastas y cereales), tienen la mayor incidencia sobre las concentraciones de azúcar en la sangre, lo cual es importante si sus problemas renales son causados por la diabetes. Asimismo, el exceso de carbohidratos que ingerimos se convierte en grasa. En general, la dieta debe incluir aproximadamente 50% de carbohidratos. Evite el azúcar; utilice edulcorantes artificiales, como por ejemplo nutrasweet, aspartame o sacarina, como ayuda para bajar de peso o mantener su peso actual.
  • Proteínas: los alimentos con alto contenido de proteínas incluyen todo tipo de carnes. Su dieta debe incluir entre 15% y 20% de proteínas. Si es diabético o si experimenta síntomas de problemas renales, restringir el consumo de proteínas puede corregir el daño renal de largo plazo.
  • Aumentar el consumo de vegetales frescos y fibra: se recomienda ingerir hasta 55 gramos de fibra todos los días. La fibra y los vegetales frescos ayudan a mantener hábitos intestinales regulares y a prevenir determinados cánceres. Sin embargo, si tiene problemas renales, debe evitar alimentos con alto contenido de potasio y magnesio. Los alimentos con alto contenido de potasio incluyen la mayor parte de las frutas y los vegetales frescos. Algunos ejemplos específicos incluyen:
    • Naranjas y jugo de naranja
    • Vegetales de hojas verdes, como la espinaca y las acelgas, y otras hortalizas (berza y repollo o col rizada)
    • Papas
  • Existen muchos tipos de grasas "buenas" y "malas". Lo más fácil es recordar que debe limitarse la ingesta de grasas y aceites saturados.
  • Evite el exceso de magnesio en la dieta, que a menudo se encuentra en los laxantes (como la leche de magnesia) y los antiácidos, a menos que su proveedor de atención médica le especifique lo contrario.

Fármacos que su médico puede recetarle para los síntomas de problemas renales:

Dependiendo de su estado general de salud, su médico puede recomendarle determinados fármacos que puede usar para tratar o prevenir los síntomas de problemas renales. Algunos de los fármacos habituales incluyen:

Amifostina: su médico o proveedor de atención médica puede recetarle este medicamento para reducir la toxicidad que conllevan las dosis repetidas de quimioterapia con cisplatino. También puede administrársele en caso de sequedad bucal después de la radioterapia para el cáncer de cabeza y cuello. Este medicamento usualmente se administra 30 minutos después de a quimioterapia, y al menos 15 minutos antes de los tratamientos de radioterapia. 

Antibióticos: si su médico o proveedor de atención médica cree que tiene una infección que ha provocado la azotemia, puede indicarle antibióticos orales o intravenosos (IV). Si se le recetan antibióticos, tome la receta completa. No deje de tomarlos una vez que se sienta mejor. Entre los antibióticos comunes para una infección de las vías urinarias se encuentran el Bactrim® y la ciprofloxacina (Cipro®). 

Insulina: la insulina es una hormona natural del cuerpo que regula las concentraciones de glucosa en la sangre. Puede administrársele insulina por vía intravenosa (IV) durante su estancia en el hospital o, lo que es más frecuente, por medio de inyecciones debajo de la piel (subcutáneas). Se le administrará insulina si tiene insuficiencia renal o azotemia causada por diabetes y la concentración de azúcar en la sangre es demasiado elevada.

  • Si la concentración de azúcar en sangre no se controla bien, se le puede indicar sólo la insulina o junto con un agente antidiabético oral. Las inyecciones de insulina pueden ser temporales, cuando se le realiza el diagnóstico, aunque a veces puede ser necesario continuar con el tratamiento durante un período más prolongado. Su proveedor de atención médica determinará cuánto tiempo deberá administrarse insulina.

Diuréticos de asa: también conocidos como "pastillas para orinar", debido a que actúan sobre los riñones haciéndoles excretar el exceso de líquido que se haya acumulado en el cuerpo. Un ejemplo común de este medicamento es la furosemida (Lasix®). Puede recibir este medicamento solo o en combinación con otros.

Agentes antidiabéticos orales: existen muchos tipos diferentes de medicamentos capaces de hacer que el cuerpo procese la insulina de manera más eficaz. Usted recibirá uno de estos medicamentos si es diabético y tiene azotemia causada por la diabetes. Entre estos medicamentos se incluyen la glipizida, Actos® o Amaryl®. Su proveedor de atención médica le indicará el que sea adecuado para usted.

  • Los efectos secundarios de estos medicamentos pueden variar, aunque la mayoría incluye la disminución de la concentración de azúcar en sangre, pérdida de peso y una mejoría de los niveles de colesterol en sangre. Algunos pueden provocar náuseas leves o falta de apetito, o diarrea y trastornos intestinales. Es importante que siga las recomendaciones de su proveedor de atención médica para tomar estos medicamentos.

Sulfonato de poliestireno sódico (Kayexalate®): este medicamento actúa al disminuir la concentración de potasio en la sangre al unirse al potasio en el estómago o el intestino. Puede recibir este medicamento si tiene insuficiencia renal y no puede eliminar el exceso de potasio del torrente sanguíneo. Puede tomar este medicamento por vía oral o en enema. Si se le indica este medicamento y le provoca estreñimiento, debe tomar un laxante especial (llamado sorbitol) para aliviar el estreñimiento.

Cuándo llamar al médico o proveedor de atención médica debido a los signos de problemas renales:

  • Si comienza a orinar con menos frecuencia, o si la orina es oscura o turbia, o tiene micciones dolorosas.
  • Si tiene cualquier hemorragia inusual o contusión, heces negras o alquitranadas o presencia de sangre en las heces o la orina.
  • Diarrea (de cuatro a seis episodios en un período de 24 horas), en especial si empeora.
  • Náuseas (si interfieren con la capacidad de comer y no ceden con los medicamentos recetados).
  • Vómitos (más de cuatro o cinco veces en un período de 24 horas).
  • Si se siente mareado o aturdido, siente que se va a desmayar, en especial si la sensación es intensa.
  • Aparición de nuevos sarpullidos o picazón en la piel.
  • Si nota que tiene los pies o las piernas hinchados de forma inusual o si aumenta de peso más de tres a cinco libras en una semana.
  • Si tiene fiebre de 100.5 ºF (38 ºC), escalofríos o dolor de garganta (posibles signos de infección si recibe quimioterapia).
  • Cambios en el estado mental, incluso confusión, o si ha tenido un episodio reciente de una o más convulsiones.
  • Si siente que su ritmo cardíaco es rápido o tiene palpitaciones.
  • Debilidad muscular extrema o espasmos (pueden indicar desequilibrios electrolíticos que deben corregirse).
  • Si los síntomas de los problemas renales empeoran o no mejoran en un plazo de tres días después de comenzar el tratamiento.

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web acerca de los síntomas de problemas renales y otras enfermedades tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


PROTEINURIA

¿Qué es la proteinuria?

La proteinuria es un exceso de proteínas en la sangre. Las proteínas son un componente importante de la sangre, dado que transportan el alimento, las hormonas y muchos otros elementos a través del torrente sanguíneo.

Una vez que se filtra la sangre para eliminar el exceso de desechos, las proteínas siguen circulando por el cuerpo, llevando a cabo sus importantes funciones. El cuerpo no filtra las proteínas, ya que sus moléculas son demasiado grandes para pasar por los riñones.

Cuando los riñones sufren algún daño, dependiendo de cuál haya sido la causa, puede haber presencia de proteínas en la orina, uno de los síntomas de problemas renales. La presencia de proteínas en la orina es uno de los síntomas de problemas renales.

Puede tener proteinuria como resultado de:

  • Fármacos de quimioterapia como la estreptozocina.
  • Tratamientos biológicos, tales como: interleuquina-2
  • Determinadas enfermedades o afecciones:
    • el mieloma múltiple provoca la presencia de un tipo especial de proteína en la orina, llamada "proteína M", "proteína del mieloma" o proteína de Bence-Jones. Todos éstos son términos para el mismo tipo de proteína. Si entre sus síntomas de problemas renales se encuentra la proteinuria, su médico o proveedor de atención médica comprobará periódicamente la concentración de proteínas en la orina, ya sea con una frecuencia mensual o anual, según la gravedad y actividad de la enfermedad.
    • Lupus eritematoso sistémico (SLE, por sus siglas en inglés): puede desarrollar una "glomerulonefritis", o lupus nefrítico, como consecuencia de su enfermedad. 
    • Diabetes: con la diabetes, la proteína que tendrá en la orina se llama albúmina. Si sus riñones se ven afectados por un daño prolongado debido a un control insuficiente del azúcar en sangre, es posible desarrolle una insuficiencia renal.
    • Presión arterial elevada (hipertensión) durante un tiempo prolongado: la hipertensión sostenida puede provocar insuficiencia renal.
    • Infecciones: la inflamación de los riñones (nefritis) puede provocar la presencia de proteínas en la orina.

¿Cuáles son algunos de los síntomas de problemas renales que deben vigilarse?

  • A menos que los riñones hayan sufrido algún daño, muchas personas con proteinuria no presentan ningún síntoma de problemas renales.
  • Si tiene proteinuria debido a la diabetes, es posible que su diabetes esté fuera de control y eso sea lo que esté provocando el daño en los riñones. En este caso, los síntomas de los problemas renales serán hiperglucemia (aumento de la concentración de azúcar en sangre), micción frecuente, y sed o hambre excesivos.
  • Si tiene proteinuria debido a una forma de mieloma múltiple, es posible que sólo tenga síntomas de problemas renales relacionados con la enfermedad, si está activa. Estos síntomas varían en función de la cantidad de la proteína anómala presente en la orina y de la actividad o agresividad de la enfermedad. Los síntomas de problemas renales que indican actividad de la enfermedad pueden incluir:
  • Dolor óseo, si tiene lesiones óseas debido al mieloma.
  • Fatiga, si tiene anemia o se está sometiendo a quimioterapia.
  • Confusión, mareos o somnolencia excesiva, si tiene concentraciones elevadas de calcio en la sangre (hipercalcemia) debido a una actividad de la enfermedad.
  • Neuropatía: si tiene depósitos de proteínas en los dedos de las manos y los pies debido a su enfermedad.
  • Puede orinar con frecuencia. La orina puede ser oscura o estar teñida de sangre. Puede sentir dolor o necesidad de ir al baño.
  • Si tiene una infección, puede tener fiebre o escalofríos.
  • Puede sentirse demasiado cansado o muy débil (fatigado). Es posible que le cueste realizar cualquier actividad normal. Puede sentir debilidad muscular extrema.
  • Sus pies y tobillos pueden inflamarse. Puede sentirse "hinchado".
  • Puede tener náuseas o vómitos. Algunas personas experimentan falta de apetito.
  • Puede sentirse confundido o sufrir una convulsión.

Qué puede hacer cuando tiene signos de problemas renales:

Prevención de la deshidratación:

  • Beba diariamente entre 8 y 12 vasos de líquido, a menos que se le indique lo contrario.
  • Controle los efectos secundarios que pueden causar deshidratación, como las náuseas, los vómitos y la diarrea. (Para conocer las recomendaciones, vea los síntomas específicos de los problemas renales.)

Pruebas de función renal:

  • Si observa signos de problemas renales, su médico o proveedor de atención médica puede indicarle determinados análisis de sangre, incluyendo un análisis de creatinina y de nitrógeno ureico en la sangre, a fin de vigilar sus síntomas de problemas renales. Es posible que se le pida que recoja la orina durante un período de 24 horas para comprobar la cantidad de creatinina en la orina durante ese período.
  • Su médico o proveedor de atención médica puede pedirle algunas pruebas para evaluar los riñones y la vejiga. Entre ellas:
    • Una ecografía de los riñones
    • Una radiografía de los riñones, el uréter y la vejiga
  • Si no está orinando, su médico puede colocarle una sonda vesical (llamada catéter), para comprobar si hay orina más allá de la obstrucción o si no está produciendo orina.
  • Siga todas las indicaciones de su proveedor de atención médica.

Si se le han diagnosticado problemas renales, como por ejemplo daño o insuficiencia:

  • Asegúrese de comunicar su afección a todos sus proveedores de atención médica. Asegúrese de que su médico o proveedor de atención médica tenga en cuenta su enfermedad renal a la hora de recetarle cualquier medicamento. Evite los fármacos que puedan agravar sus síntomas de problemas renales.
  • Restricciones dietéticas: Es posible que le recomienden seguir una "dieta renal". Ésta incluye alimentos con baja cantidad de sodio, potasio, magnesio y proteínas. Leer las etiquetas de los alimentos es útil para saber qué tipo de calorías, grasas y proteínas ingiere. Converse sobre este tema con su proveedor de atención médica.
  • Algunas recomendaciones generales incluyen:
  • Limitar los carbohidratos: los carbohidratos, ya sean simples (como las frutas y los azúcares) o complejos (como las pastas y cereales), tienen la mayor incidencia sobre las concentraciones de azúcar en la sangre, lo cual es importante si sus problemas renales son causados por la diabetes. Asimismo, el exceso de carbohidratos que ingerimos se convierte en grasa. En general, la dieta debe incluir aproximadamente 50% de carbohidratos. Evite el azúcar; utilice edulcorantes artificiales, como por ejemplo nutrasweet, aspartame o sacarina, como ayuda para bajar de peso o mantener su peso actual.
  • Proteínas: los alimentos con alto contenido de proteínas incluyen todo tipo de carnes. Si tiene síntomas de problemas renales, su dieta debe incluir de 15% a 20% de proteínas. Si es diabético o tiene síntomas de problemas renales, restringir el consumo de proteínas puede corregir el daño renal de largo plazo.
  • Aumentar el consumo de vegetales frescos y fibra: se recomienda ingerir hasta 55 gramos de fibra todos los días. La fibra y los vegetales frescos ayudan a mantener hábitos intestinales regulares y a prevenir determinados cánceres. Sin embargo, si tiene problemas renales, debe evitar alimentos con alto contenido de potasio y magnesio. Los alimentos con alto contenido de potasio incluyen la mayor parte de las frutas y los vegetales frescos. Algunos ejemplos específicos incluyen:
    • Naranjas y jugo de naranja
    • Vegetales de hojas verdes, como la espinaca y las acelgas, y otras hortalizas (berza y repollo o col rizada)
    • Papas
  • Existen muchos tipos de grasas "buenas" y "malas". Lo más fácil es recordar que debe restringir la ingesta de grasas y aceites saturados.
  • Evite el exceso de magnesio en la dieta, que a menudo se encuentra en los laxantes (como la leche de magnesia) y los antiácidos, a menos que su proveedor de atención médica le especifique lo contrario.

Fármacos que su médico puede recetarle para tratar los síntomas de problemas renales:

Dependiendo de su estado general de salud, su médico puede recomendarle determinados fármacos que puede usar para tratar o prevenir su problema renal. Algunos de los fármacos habituales incluyen:

Antibióticos: si su médico o proveedor de atención médica cree que tiene una infección que ha provocado la azotemia, puede indicarle antibióticos orales o intravenosos (IV). Si se le recetan antibióticos, tome la receta completa. No deje de tomar los comprimidos cuando los síntomas de problemas renales se solucionen. Entre los antibióticos comunes para una infección de las vías urinarias se encuentran el Bactrim® y la ciprofloxacina (Cipro®). 

Insulina: la insulina es una hormona natural del cuerpo que regula las concentraciones de glucosa en la sangre. Puede administrársele insulina por vía intravenosa (IV) durante su estancia en el hospital o, lo que es más frecuente, por medio de inyecciones debajo de la piel (subcutáneas). Se le administrará insulina si tiene insuficiencia renal o azotemia causada por diabetes y la concentración de azúcar en la sangre es demasiado elevada.

  • Si la concentración de azúcar en sangre no se controla bien, se le puede indicar sólo la insulina o junto con un agente antidiabético oral. Las inyecciones de insulina pueden ser temporales, cuando se diagnostiquen por primera vez sus problemas renales, aunque a veces puede ser necesario continuar con el tratamiento durante un período más prolongado. Su proveedor de atención médica determinará cuánto tiempo deberá administrarse insulina.

Agentes antidiabéticos orales: existen muchos tipos diferentes de medicamentos capaces de hacer que el cuerpo procese la insulina de manera más eficaz. Usted recibirá uno de estos medicamentos si es diabético y tiene azotemia causada por la diabetes. Entre estos medicamentos se incluyen la glipizida, Actos® o Amaryl®. Su proveedor de atención médica le indicará el que sea adecuado para usted.

  • Los efectos secundarios de estos medicamentos pueden variar, aunque la mayoría incluye la disminución de la concentración de azúcar en sangre, pérdida de peso y una mejoría de los niveles de colesterol en sangre. Algunos pueden provocar náuseas leves o falta de apetito, o diarrea y trastornos intestinales. Es importante que siga las recomendaciones de su proveedor de atención médica para tomar estos medicamentos.

Su proveedor de atención médica conversará con usted acerca de los tratamientos adecuados para usted con base en sus síntomas de problemas renales.

No deje de tomar ningún medicamento de forma repentina, sin consultarlo antes con su proveedor de atención médica.

Cuándo llamar a su médico o proveedor de atención médica debido a los signos de problemas renales:

  • Si comienza a orinar con menos frecuencia, o si la orina es oscura o turbia, o tiene micciones dolorosas.
  • Si tiene cualquier hemorragia inusual o contusión, heces negras o alquitranadas o presencia de sangre en las heces o la orina.
  • Diarrea (de cuatro a seis episodios en un período de 24 horas), en especial si empeora.
  • Náuseas (si interfieren con la capacidad de comer y no ceden con los medicamentos recetados).
  • Vómitos (más de cuatro o cinco veces en un período de 24 horas).
  • Si se siente mareado o aturdido, siente que se va a desmayar, en especial si la sensación es intensa.
  • Aparición de nuevos sarpullidos o picazón en la piel.
  • Si nota que tiene los pies o las piernas hinchados de forma inusual o si aumenta de peso más de tres a cinco libras en una semana.
  • Si tiene fiebre de 100.5 ºF (38 ºC), escalofríos o dolor de garganta (posibles signos de infección si recibe quimioterapia).
  • Cambios en el estado mental, incluso confusión, o si ha tenido un episodio reciente de una o más convulsiones.
  • Si siente que su ritmo cardíaco es rápido o tiene palpitaciones.
  • Debilidad muscular extrema o espasmos (pueden indicar desequilibrios electrolíticos que deben corregirse).
  • Si los síntomas de los problemas renales empeoran o no mejoran en un plazo de tres días después de comenzar el tratamiento.

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web acerca de los síntomas de problemas renales y otras enfermedades tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.



INFECCIÓN DE LAS VÍAS URINARIAS (CISTITIS)

¿Qué es una infección de las vías urinarias?

El tracto urinario es el sistema responsable de filtrar los desechos de la sangre y eliminarlos del cuerpo. Está compuesto por los riñones, los uréteres y la vejiga. Una vez que los riñones y sus nefrones filtran el exceso de desechos que han circulado por el cuerpo, están listos para convertir los productos de desecho en orina. La orina fluye de la uretra y es eliminada del cuerpo.

Si tiene una infección en la vejiga o en cualquier parte del sistema urinario, los síntomas de problemas renales pueden producir complicaciones graves si no reciben tratamiento. En personas normales que no reciben quimioterapia, las infecciones vesicales pueden durar un período prolongado. Con el tiempo, en el caso de muchas personas sanas, el sistema inmunitario del cuerpo puede hacerse cargo de la infección. Sin embargo, si usted está recibiendo quimioterapia o es una persona mayor, puede ser más propenso a que las infecciones pasen de las vías urinarias a los riñones (pielonefritis) o al torrente sanguíneo (urosepsis). Lo que puede comenzar con signos leves de problemas renales podría terminar siendo una infección mucho más grave.

  • El cuerpo posee muchos mecanismos de defensa para prevenir las infecciones vesicales. Entre ellos:
  • El diseño del sistema urinario: los uréteres y el sistema de drenaje están diseñados para que la orina fluya al exterior del cuerpo.
  • El sistema urinario es un ambiente estéril. Esto significa que normalmente no hay bacterias presentes. Éste es un mecanismo de defensa para mantener un ambiente "limpio". Las sustancias antibacterianas que recubren la vejiga previenen las infecciones.
  • Muchas bacterias son eliminadas del cuerpo con la ,micción normal.
  • El sistema inmunitario del cuerpo trabaja para eliminar las bacterias del cuerpo destruyéndolas.
  • En los hombres, la glándula prostática secreta sustancias que combaten las infecciones.
  • En las mujeres fértiles, el nivel de ácido de la vagina es muy elevado. Las bacterias no sobreviven en ambientes ácidos. Esto ayuda a destruir las bacterias.
  • La mayoría de las infecciones del tracto urinario no causan problemas renales permanentes, siempre que se traten con antibióticos.
  • Una infección del sistema urinario puede ser consecuencia de:
  • Determinadas enfermedades o afecciones, como diferencias en la anatomía del sistema urinario. Puede haber nacido con estas diferencias o también puede haberlas desarrollado posteriormente, como consecuencia de una cirugía o de una lesión o traumatismo.
  • Si tiene el sistema inmunitario debilitado debido a la quimioterapia o al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
  • Es más propenso a los síntomas de problemas renales si tiene diabetes o si es sexualmente activo.
  • Las mujeres embarazadas tienen mayor riesgo de contraer infecciones urinarias.
  • Infecciones: pueden haber ingresado al tracto urinario bacterias anómalas o determinados tipos de hongos (como el denominado cándida) y haber provocado una infección. Esto puede suceder debido a la forma de limpiarse después de defecar. En particular las mujeres, si se limpian desde la parte posterior del área rectal hacia adelante, pueden contaminar el tracto urinario y provocar una infección.
  • Los hombres con una inflamación de la próstata (prostatitis) pueden desarrollar infecciones urinarias.
  • Falta de higiene: las personas que no se limpian regularmente corren un riesgo mayor de desarrollar infecciones urinarias.
  • Otras personas en riesgo de desarrollar infecciones del sistema urinario incluyen:
  • Debido a su anatomía, las mujeres y las personas mayores corren mayor riesgo de sufrir infecciones.
  • Las personas que se cateterizan para orinar (colocándose una sonda en la vejiga) también corren mayor riesgo de padecer infecciones.
  • Su médico o proveedor de atención médica pueden necesitar comprobar la presencia de bacterias en la orina mediante una muestra estéril de orina. Esto a menudo se realiza para diagnosticar su estado de salud y, a veces, después de haber recibido un tratamiento con antibióticos.

¿Cuáles son algunos de los síntomas de problemas renales que deben vigilarse?

  • Puede experimentar urgencia de ir al baño u orinar con más frecuencia.
  • Puede tener dolor o experimentar sensación de ardor al orinar. Esta sensación podría deberse a una inflamación de la uretra (llamada uretritis)
  • Puede orinar con frecuencia. La orina puede ser oscura o estar teñida de sangre.
  • La orina puede ser turbia o tener sangre.
  • La orina puede tener un olor fuerte.
  • Puede sentir dolor en la espalda, el área pélvica o el abdomen.
  • Si tiene una infección, puede tener fiebre o escalofríos.
  • Si tiene una infección, puede sentirse demasiado cansado o muy débil (fatigado).
  • Si tiene una infección grave, puede experimentar náuseas o vómitos.

Qué puede hacer en relación con los síntomas de problemas renales:

Prevención:

  • Después de evacuar los intestinos, limpie la zona de adelante hacia atrás. De ser posible, lávese con agua y jabón.
  • Use ropa interior de algodón blanco. Dúchese con regularidad y mantenga una buena higiene.
  • De ser posible, no use ropa interior o pantimedias ajustadas.
  • Si se cateteriza, asegúrese de usar una buena técnica. Limpie bien el catéter con agua y jabón después de cada uso. Si corre riesgo de padecer síntomas de problemas renales como una infección debido a deficiencias del sistema inmunitario, utilizar siempre un catéter estéril puede ayudarle a reducir el riesgo de infección.
  • Dúchese en lugar de tomar baños de inmersión.
  • Evite las cremas, las lociones, los desodorantes íntimos y los aceites cerca del área genital.
  • Orine con frecuencia. No espere para ir al baño si siente necesidad de orinar.

Líquidos:

  • Manténgase bien hidratado si tiene signos de problemas renales. Beba todos los días al menos 8-12 vasos de líquido, a menos que se le indique lo contrario.
  • Se ha comprobado que el jugo de arándanos ("cranberry" y "blueberry") disminuye la incidencia de infecciones de las vías urinarias. Las sustancias químicas presentes en los arándanos pueden evitar la multiplicación de determinadas bacterias en el tracto urinario.
    Además:
  • no existe una dieta especial que deba seguir. En general, aumente en su dieta la cantidad de frutas frescas, vegetales y fibra. Evite el exceso de grasas, azúcares y carnes rojas. 
  • Recuerde a su médico si tiene antecedentes de diabetes, enfermedades hepáticas, cardíacas o renales. 
  • Si se le recetan un antibiótico u algún otro medicamento para tratar este trastorno:
  • Siga todas las instrucciones de su proveedor de atención médica. Tome todos los medicamentos como se los hayan indicado.
  • No interrumpa los medicamentos, a menos que se lo indique su proveedor de atención médica.
  • Tome la medicación exactamente como se lo hayan indicado.
  • No comparta con nadie sus pastillas. 
  • Los antiácidos, como Mylanta®, Pepcid®, Nexium® y otros, pueden cambiar la manera como muchos medicamentos se absorben. Si tiene alguna pregunta específica en relación con los medicamentos que se le han indicado, consulte a su proveedor de atención médica. 
  • Si se olvida de tomar una dosis de su medicamento, pregunte qué debe hacer a su proveedor de atención médica.
  • Si experimenta síntomas o efectos secundarios, en especial si son graves, asegúrese de hablar de ellos con los miembros de su equipo de atención médica. Ellos pueden recetarle medicamentos y ofrecerle otros consejos que sean eficaces para controlar este tipo de problemas.
  • Acuda a todas sus citas de tratamiento.

Fármacos que su médico puede recetarle para tratar problemas renales:

Dependiendo de su enfermedad, sus síntomas de problemas renales y el estado general de su salud, su médico puede recomendarle que tome determinados fármacos para tratar la infección urinaria. Además de mantener un estado de hidratación satisfactorio (mediante la ingesta abundante de líquidos), algunos de los fármacos comunes pueden incluir:
 

Antibióticos: si su médico o proveedor de atención médica creen que tiene una infección, pueden recetarle antibióticos. Si tiene una infección simple, probablemente le recetarán antibióticos orales; de lo contrario, si tiene una infección más compleja en la sangre, recibirá antibióticos intravenosos (IV). Con frecuencia se utilizan antibióticos como Bactrim® y Cipro® por su capacidad para eliminar determinadas bacterias comunes en las infecciones urinarias. Si se le recetan antibióticos, tome la receta completa. No deje de tomarlos una vez que se sienta mejor.

Agentes antiespasmódicos: Si experimenta espasmos (o contracciones) vesicales, su proveedor de atención médica puede recetarle temporalmente un agente antiespasmódico. Con base en sus síntomas de problemas renales, su proveedor de atención médica determinará si tomar un agente espasmódico es adecuado para usted.

Fenazopiridina: este medicamento puede administrarse en forma de pastillas para tratar los síntomas de dolor y molestia asociados a una infección urinaria. No tome este medicamento durante más de dos días y descontinúe su uso cuando los síntomas mejoren después del tratamiento. La orina tomará un color naranja mientras tome este medicamento y podría manchar su ropa interior. Si observa síntomas de problemas renales como dificultad para respirar (disnea) o confusión, comuníquese de inmediato con su médico o proveedor de atención médica.

Tylenol®: el Tylenol solo puede aliviar la fiebre causada por una infección vesical.

  • Es importante no exceder la dosis diaria recomendada de Tylenol, dado que puede provocar daños hepáticos. Puede ayudarle tomar hasta 4000 mg diarios (dos comprimidos extra fuertes cada seis horas) de acetaminofén (Tylenol®).

En el caso de los trastornos renales, deben evitarse los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID, por sus siglas en inglés), como el ibuprofeno y naproxeno, ya que pueden provocar daños en los riñones. 

  • Consulte a su proveedor de atención médica antes de tomar estos medicamentos, así como cualquier otro medicamento de venta sin receta médica.
  • Su proveedor de atención médica le explicará los tratamientos que pueden ayudarle.
  • No deje de tomar ningún medicamento de forma repentina, sin consultarlo antes con su proveedor de atención médica.
  • Cuándo llamar al médico o proveedor de atención médica:
  • Si tiene fiebre de 100.5 ºF (38 ºC) o escalofríos (posibles signos de infección si recibe quimioterapia).
  • Si comienza a orinar con menos frecuencia, o si la orina es oscura o turbia, o tiene micciones dolorosas.
  • Síntomas urinarios, como por ejemplo: micciones frecuentes, urgencia de ir al baño, sensación de ardor al orinar, micciones dolorosas, presencia de sangre en la orina.
  • Aparición de nuevos sarpullidos o picazón en la piel.
  • Cambios en el estado mental, incluso confusión.
  • Si los síntomas de los problemas renales empeoran o no mejoran en un plazo de tres días después de comenzar el tratamiento.

Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información incluida en este sitio Web acerca de los síntomas de problemas renales y otras enfermedades tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.