Hiperamilasemia (nivel alto de amilasa en sangre)
¿Qué es la hiperamilasemia?
La hiperamilasemia es un exceso de la enzima pancreática amilasa en la sangre.
La digestión de carbohidratos y grasa requiere la acción de la amilasa, que ya se
encuentra en la saliva, para comenzar la digestión de almidones. Al mismo tiempo,
la lipasa en las secreciones gástricas rompe la grasa de los alimentos.
Los niveles de amilasa y lipasa en sangre ayudan a diagnosticar una pancreatitis.
Cuando el páncreas se inflama, los niveles de amilasa y lipasa (enzimas pancreáticas)
en sangre, aumentan.
El nivel normal de amilasa es de 0 a 137 U/L. Los valores normales pueden variar
según el laboratorio.
Existen muchas causas que pueden provocar hiperamilasemia. Algunas son:
- Pancreatitis o inflamación del páncreas. Esto hace que los niveles de amilasa y
lipasa aumenten hasta 3 veces el límite normal. Ambos valores deben estar altos
para hacer el diagnóstico de pancreatitis.
- Tumores: los niveles de la enzima amilasa pueden aumentar en algunos tumores pancreáticos,
salivales, prostáticos, pulmonares y ováricos.
- IInfección de la vesícula biliar: la inflamación de la vesícula biliar (colecistitis)
puede causar niveles altos de amilasa (hiperamilasemia).
- La insuficiencia renal puede resultar en hiperamilasemia.
- Una reciente colangio-pancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE)
puede resultar en hiperamilasemia.
- Medicamentos: algunos pueden provocar pancreatitis con causar hiperamilasemia
e hiperlipasemia.
- El médico diagnosticará hiperamilasemia o hiperlipasemia mediante un análisis de
sangre. Si se sospecha vesícula biliar, problemas del páncreas o renales, se puede
realizar una ecografía de la vesícula o del páncreas o una tomografía axial computarizada
del abdomen.
- Tendrá riesgo de pancreatitis, incluso hiperamilasemia e hiperlipasemia, si:
- Tiene demasiado sobrepeso (es obeso)
- Tiene niveles altos de triglicéridos en sangre
- Bebe demasiado alcohol
- Le han diagnosticado cálculos en la vesícula (que pueden bloquear el flujo de secreciones
del páncreas a los intestinos)
- Tiene historia familiar de pancreatitis.
¿Cuáles son algunos de los síntomas de hiperamilasemia que se deben
tener en cuenta?
- Con frecuencia, no se detectan síntomas de hiperamilasemia, a menos que se desarrolle
pancreatitis o alguna otra condición que pueda causar dolor, náuseas o vómitos.
- Si el páncreas está inflamado y no puede producir insulina, puede tener síntomas
de diabetes. Estos síntomas incluyen sed excesiva, orina frecuente, cansancio extremo
(fatiga) y pérdida de peso. Por lo general, es temporal.
- Los síntomas de pancreatitis pueden incluir: náuseas, sudoración y debilidad. También,
puede sentir dolor en el medio del pecho, que se puede mover o irradiar a la espalda.
Qué puede hacer para evitar/mitigar la hipermilasemia:
- Evitar el alcohol y tomar todos los medicamentos recetados son los tratamientos
principales para niveles altos de amilasa en sangre. Si lo están tratando en consulta
externa y no le han diagnosticado pancreatitis, siga todas las indicaciones del
médico.
- Si le diagnostican pancreatitis, el médico podrá hospitalizarlo para administrar
líquidos intravenosos (IV), proporcionar medicamentos para controlar el dolor y
medicamentos para controlar las náuseas y los vómitos. Al principio, no podrá ingerir
alimentos para que el estómago descanse, pero después se le indicará una dieta que
pueda digerir fácilmente.
- Evite el alcohol. La ingesta de alcohol irrita el páncreas y el hígado y puede tener
una mala interacción con los medicamentos.
- Siga una dieta baja en grasas, baja en carnes rojas y alta en fibras.
- Infórmele al médico y a los miembros del equipo médico que le está atendiendo de
cualquier medicamento que esté tomando (incluso medicamentos de libre venta, vitaminas
o remedios a base de hierbas), ya que estos pueden interactuar con otros medicamentos.
- Dígale a su médico si tiene historia de diabetes, enfermedad hepática, renal o cardíaca.
- Manténgase bien hidratado. Tome de dos a tres litros de agua por día, a menos que
le indiquen lo contrario.
- Si experimenta síntomas o efectos secundarios, especialmente si son severos, asegúrese
de tratarlos con su médico o algún miembro del equipo médico que le está atendiendo.
Ellos pueden recetarle medicamentos y/o sugerir otras alternativas efectivas para
el manejo de estos problemas.
- Asista a todas sus citas.
Medicamentos que el médico puede recetar para tratar la hipermilasemia:
Si tiene niveles altos de amilasa en sangre y no tiene síntomas, el médico o los
miembros del equipo médico que le está atendiendo le dirán que evite el alcohol
y los narcóticos y lo vigilarán de cerca mediante sus valores de laboratorio y síntomas.
Los medicamentos que se utilizan para ayudar la digestión incluyen:
- Agentes antiinflamatorios no esteroides (AINE) y Tylenol®:
como naproxeno de sodio e ibuprofeno, brindan alivio al dolor relacionado con el
páncreas inflamado.
- Si debe evitar los medicamentos AINE debido a su tipo de cáncer o a la quimioterapia
que está recibiendo, el acetaminofén (Tylenol®)
de hasta 400 mg por día (dos tabletas cada 6 horas) puede ayudar.
- Es importante que no exceda la dosis diaria recomendada de Tylenol®, ya que puede causar daños en el hígado. Consulte a su médico.
- Enzimas pancreáticas: es posible que el páncreas no pueda producir las enzimas necesarias
para la digestión de grasas. Esto puede deberse a una cirugía, cáncer o pancreatitis.
Las enzimas están disponibles en píldoras, como pancrease. Se deben tomar con los
alimentos para ayudar a digerir las grasas. Si se producen efectos secundarios,
como diarrea, náuseas o dolor de estómago, debe informar al médico de inmediato.
Cuándo llamar al médico:
- Náuseas que afectan la capacidad de comer y no se alivian con los medicamentos recetados.
- Diarrea (de 4 a 6 episodios en 24 horas) que no se alivia con medicamentos antidiarreicos
ni con una modificación en la dieta.
- Dolor abdominal, sudoración o fiebre (puede ser pancreatitis)
- Cualquier erupción nueva que se produzca al tomar medicamentos nuevos
- Cualquier condición o problema no usual que lo preocupe.
Nota: Le recomendamos que hable con su médico acerca de su condición y su
tratamiento. La información que se presenta aquí es sólo con fines prácticos y educativos
y no reemplaza la opinión de su médico.